AP
BOGOTÁ.- Comandos de la Policía irrumpieron en un lujoso condominio al suroeste de la capital, donde tras enfrentarse a disparos contra los escoltas de Luis Reinaldo Murcia Sierra, lograron capturar a quien es considerado uno de los narcotraficantes más buscados del país.
Este individuo asumió la jefatura del cartel de las drogas tanto en Bogotá como en Cundinamarca, afirmó el viernes el subcomandante de la Policía Judicial, coronel Jaime Gutiérrez, a la prensa.
Murcia Sierra, alias “Doctor Martelo”, enfrenta una condena de 30 años de prisión y una millonaria multa por los crímenes de tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir.
El capo de la droga había sido capturado en 1998, pero tres años después fue dejado en libertad debido a que no se encontraron pruebas consistentes para enjuiciarlo.
La nueva detención se produjo el viernes por la madrugada, en un exclusivo condominio en el municipio de Carmen de Apicalá, a 80 kilómetros al suroeste de Bogotá. A pesar del enfrentamiento entre policías y escoltas, no se reportaron víctimas ni heridos.
Murcia Sierra trabajó con anterioridad para el cartel de Cali y se le considera un pionero en el envío de cargamentos de cocaína a países de Europa Oriental. No está pedido en extradición por Estados Unidos.
FARC ATACAN OTRO PUEBLO
Rebeldes izquierdistas atacaron el viernes otro poblado indígena, ampliando la ofensiva que desde hace más de una semana mantiene a las tropas gubernamentales desplegadas por esta región montañosa del suroeste del país.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hostigaron con ráfagas de fusil y morteros artesanales la localidad de Jambaló desde el jueves por la noche hasta el viernes al amanecer, dijo a la AP Gersain Cuetia, quien trabaja para el cabildo indígena local.
Cuetia aseguró en entrevista telefónica, que dos casas quedaron destruidas, pero no se reportaron víctimas ni heridos. Tras el ataque, los habitantes empezaron a abandonar la población por temor a un recrudecimiento de la violencia.
Policías, soldados y aviones artillados AC-47 repelieron el ataque, afirmó a la AP la mayor Victoria Alba Rodríguez, de la III Brigada del Ejército.
En la aldea de Tacueyó, 22 kilómetros más al sur, los rebeldes esperaban pacientemente para enfrentarse contra una columna de tanquetas del Ejército que se encontraba detenida en la vía de acceso.