- Entresa anuncia millonariainversión en subestación eléctrica
- Infraestructura tiene 20 añosy constantemente sufre fallas
Arlen CerdaCORRESPONSAL / GRANADA
En menos de un año, Granada podría tener resuelta parte de la problemática del servicio irregular de energía eléctrica, la cual se ha acentuado durante los últimos días con frecuentes apagones de luz en los diferentes municipios del departamento.
Actualmente, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica S.A. (Entresa) está modernizando la subestación eléctrica de Granada, ubicada en el kilómetro 45 de la carretera hacia Masaya y la línea de transmisión de 138 kilovats. Una infraestructura que tiene veinte años de existencia y cuya última falla ocasionó constantes apagones el domingo pasado, afectando los negocios locales.
El costo de esta inversión es de tres millones 518 mil dólares, es ejecutado con fondos del Banco Estatal Alemán de Ayuda a América Latina (KFW) y estaría finalizado en el primer trimestre del 2006, según informó Juan Velásquez Molieri, director de Relaciones Públicas de Entresa.
El proyecto persigue fortalecer las torres de la subestación y resto de la infraestructura a fin de ofrecer una transmisión de “energía más limpia, segura y constante” y evitar la caída de voltajes, aseguró Velásquez, quien descartó que la subestación dé problemas frecuentes y aclaró que el proyecto inició el 24 de septiembre del año pasado.
CUATRO DÍAS A MEDIA LUZ
Desde el domingo 17 de abril, las constantes interrupciones de energía eléctrica por problemas de transmisión o distribución de este servicio han provocado el malestar de los granadinos, quienes temen por el daño de sus equipos electrónicos o su seguridad en las calles y reportan pérdidas en sus negocios.
Los frecuentes apagones iniciaron desde el domingo, cuando la energía eléctrica falló en el departamento desde las 4:27 p.m. hasta las 6:26 p.m., con alrededor de siete apagones en todo el período, que logró normalizarse cerca de las 7:00 p.m.
JUSTIFICAN ÚLTIMOS APAGONES
Según la bitácora, número 04-2005 registrada por Entresa, la causa de la interrupción del domingo fue una rama que rozaba la línea L6090 en la estructura número 25 en el sector de San José, pero el problema fue resuelto la misma noche.
Sin embargo, las primeras horas de la mañana del lunes, la madrugada del martes y la mitad de la mañana y la tarde del miércoles varios sectores y municipios granadinos tampoco tuvieron luz, esta vez por problemas en las redes de distribución de Unión Fenosa.
Fátima Obando, jefa de la Oficina Comercial de Dissur en Granada, aseguró que los apagones de estos tres días que han afectado sólo a algunos sectores de la ciudad y a otros municipios se han debido a “casos fortuitos” como cortocircuitos o emergencias en las labores de mantenimiento.
Obando explicó que los cortes del lunes se debieron a un problema de cortocircuito por una ruptura en un jomper, ubicado cerca de la antigua fortaleza La Pólvora y las otras fallas fueron por “descargos” debido al trabajo de mantenimiento en las redes de distribución, razón por la que los usuarios tuvieron que resignarse a la falta de luz.
GRAN SULTANA PADECE GRAVE CRISIS DE AGUA
En Granada, el servicio de agua potable también se vio afectado por la falta de energía eléctrica durante varios días. Sin embargo, el desabastecimiento de agua en Granada y sus municipios va más allá de esta causa porque, con o sin luz, el departamento carece del vital líquido constantemente.
LA PRENSA intentó obtener explicaciones de la delegación de la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal). Sin embargo, funcionarios de esa institución alegaron “incapacidad” para responder a estas inquietudes y “desconocer” qué se está haciendo por responder a esta problemática en Granada.
Mientras los múltiples negocios de la ciudad y los miles de hogares de Granada y sus municipios palean la falta de agua con el tedioso almacenamiento de ésta en tanques o barriles, los funcionarios de esta empresa han declarado en ocasiones anteriores a este diario que la ciudadanía es la responsable de la crisis por el uso irracional del líquido.
No obstante, se ha considerado también que otras causas podrían ser el desinterés y la ineficiencia de Enacal por buscar soluciones a esta crisis, que sólo en Granada afecta a unos 20 mil usuarios. Asimismo, se señala la reducción de horas de bombeo en los pozos de Enacal, debido a los altos costos que genera el proceso tras la privatización del servicio de energía eléctrica.
De cualquier manera, mientras los granadinos claman por agua, los funcionarios de Enacal no afirman ni desmienten las posibles causas de la crisis o comentan las soluciones que podrían o deberían estar implementando.
El miércoles LA PRENSA intentó concertar una cita con la ingeniera Lucía Brokman, vicepresidente ejecutiva de Enacal Oriente, quien figura como la única autorizada para dar declaraciones a los medios, pero la funcionaría aseguró disponer de “poco tiempo” y comentó que estaba de salida porque la empresa estaba suspendiendo sus funciones por la falta de luz en la ciudad. Eran las 3:30 p.m.