Peregrino de la Paz

Blanca Azucena Zamora Bermúdez En su último viaje hacia el PadreCon fe y esperanza Cual buen pastor, guiaste con acierto tu rebaño Alzando entre tus brazos, con cariño de Padre, A la oveja perdida, sin dolor y sin daño Cargándola en tus hombros, llevándola a su madre. Con tu paz llena de amor, cariñoso y […]

Blanca Azucena Zamora Bermúdez

En su último viaje hacia el Padre
Con fe y esperanza

Cual buen pastor, guiaste con acierto tu rebaño
Alzando entre tus brazos, con cariño de Padre,
A la oveja perdida, sin dolor y sin daño
Cargándola en tus hombros, llevándola a su madre.
Con tu paz llena de amor, cariñoso y sonriente
Y siguiendo enseñanzas, del Divino Jesús,
Ibas como el rocío, refrescando a tu gente
O como cirio encendido, brindándoles tu luz.
Tu sendero de espinas, florecía con rocas
Eras feliz entonces. ¡Oh siervo del señor!
Y en tus ojos azules, brillaba luz hermosa.
Oh Juan Pablo Segundo, guardaremos tu estrella
Y tu palabra sagrada, en nuestro corazón.
Y alegres y seguros, seguiremos tus huellas.

Cartas al Director

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