- Fue la primera víctima de la crisis del transporte colectivo al desprenderse de un bus sobrecargado
- Hermana de la fallecida acusó al conductor de supuesta negligencia
Elízabeth Romero
Una mujer se rindió a la muerte la noche del miércoles, varias horas después de haber caído de un autobús de la ruta 210, el cual circulaba sobrecargado.
Gladys del Carmen Arellano, de 53 años, había abordado la unidad del transporte colectivo con el afán de dirigirse a su centro de trabajo.
Debido al problema ocasionado por el paro del transporte colectivo, la víctima se vio obligada a abordar la unidad pese a que circulaba sobrecargada. La versión policial indica que cuando el bus arrancó, la mujer se zafó y cayó al pavimento.
Pero la hermana de la víctima, Ana María Rivas Arellano, alegó que los testigos afirman que aunque el bus circulaba sobrecargado el conductor aceleró la marcha, sin dar tiempo a que la pasajera pudiera sostenerse.
“Como caminan repletos dicen que cuando ella se zafó, el cobrador, que va en la parte de atrás del bus, gritaba: ¡Detenéte, que va una señora guindada!”, agregó
Pero el conductor aparentemente no escuchó y aceleró en lugar de hacer lo que le gritaba el cobrador.
“No es justo, no deben permitir que la gente vaya guindada, deberían sancionar a los buseros que caminan así”, reclamó la mujer, tras preguntarse: “¿Quién me va devolver a mi hermana?”
INFORME DE TRÁNSITO
La versión ofrecida por el vocero del Distrito Tres de la Policía, capitán Róger Casco, indica que el autobús placas 195-900, conducido por Juan Carlos Gómez Rostrán, circulaba de Oeste a Este, en el carril derecho, cuando sucedió el percance.
Los peritos de Tránsito confirmaron que la puerta delantera del bus iba abierta, por lo cual al arrancar Gladys del Carmen se zafó, cayó al pavimento y las llantas traseras del vehículo le pasaron encima.
Agonizante, la víctima fue conducida al Hospital Alejandro Dávila Bolaños y aunque, según los familiares, los médicos trataron de salvarle la vida, la noche del miércoles se rindió a la muerte.
El conductor fue detenido y, según el capitán Casco, éste alegó que únicamente le había hecho “un rasponcito” a la pasajera.
Mientras, Ana María, llorando recordó que su hermana era responsable en el trabajo y pese a la falta de transporte buscó cómo trasladarse a la Universidad Centroamericana (UCA) donde laboraba como afanadora desde hacía 17 años.
“Que se haga justicia. Mire, mi hermana murió por abordar ese bus. Ella era el sostén de la casa”, clamó Ana María Rivas Arellano.
INFORME PRELIMINAR
El vocero del Distrito Tres de la Policía, capitán Róger Casco, refirió que el informe del hospital donde fue atendida la paciente Gladys del Carmen Arellano, indica que ésta falleció por un paro cardíaco y como consecuencia del aplastamiento en el abdomen. Los restos de la mujer arrollada fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal para que el forense emita su dictamen.