- La difícil situación política que enfrenta el país podría incidir en el programa económico con el organismo
- En agosto se realizará reunión de Nicaragua con el directorio de esta entidad financiera
Luis Núñez Salmerón y Amparo Aguilera
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Arana, reconoció que las negociaciones para el nuevo programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) están estancadas debido a los conflictos políticos del país.
En tal sentido el representante de este organismo en Nicaragua Humberto Arbulú-Neira, afirmó que la próxima reunión del directorio del FMI será el primero de agosto cuando se discuta el programa económico nicaragüense del que esperan completar “tres revisiones” que incluyen reformas estructurales que no se han realizado.
Estas son la aprobación de una Ley de Administración Financiera del Estado que permitirá ordenar el presupuesto y los gastos gubernamentales. También está pendiente la aprobación de las reformas a las leyes del Sistema Financiero Nacional y el Código Tributario.
Este programa contiene las nuevas estimaciones sobre el crecimiento y la inflación que según el funcionario, están de acuerdo con las que manejaban ellos por lo que consideran que no constituyen un cambio importante.
FMI APRIETA TUERCAS
Una de las preocupaciones de este organismo, según Arbulú, tiene que ver con mejorar el control de los gastos del Gobierno.
Según el funcionario, en los últimos meses los gastos de capital se han disparado hasta en un tres por ciento del Producto Interno Bruto, “que es demasiado alto en cualquier país del mundo”, aseguró.
Por otro lado dijo que uno de los problemas respecto a este gasto es que el gobierno ha puesto como gasto de capital una serie de gastos que son en realidad gastos corrientes —salarios, compra de bienes y servicios—, y que debe ser corregido.
CULPAN AL GOBIERNO
El diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, apuntó que a la fecha no hay programa con el FMI por la “irresponsabilidad” del Gobierno.
Advirtió que el programa concluye en junio y eso significa que debemos tener pronto un nuevo programa con el FMI y el Banco Mundial.
“Sin embargo, vemos que actualmente no tenemos condiciones para amarrarlo porque sencillamente el Ejecutivo vetó la reforma tributaria rompiendo con las condicionalidades para materializar un acuerdo”, razonó.
En ese sentido dijo que aunque los organismos cooperantes tengan la “buena voluntad” de dar una ayuda más directa y efectiva, el apoyo se verá frustrado por la negligencia gubernamental.
Según afirma, el clima de país no es condición sine quanon para los desembolsos sino la sanidad macroeconómica y el establecimiento de un programa con el fondo. En otras palabras sin eso no hay ayuda, insistió.
Por su parte el diputado liberal, Wilfredo Navarro, comentó que los cooperantes de la Unión Europea y donantes como Canadá indagaron en las razones del porqué se han retrasado las reformas.
EN AGENDA
El primero de agosto Nicaragua se sentará frente a frente con el FMI para negociar un nuevo programa económico a partir de la revisión del anterior.
Este programa fue presentado en octubre del año pasado, según el representante del FMI Humberto Arbulú-Neira.
La aprobación de las leyes de bancos, el Código Tributario y la Ley de Administración Financiera estará sobre la mesa de negociaciones durante el próximo directorio del FMI.
En este marco el Banco Central de Nicaragua (BCN) hizo ajustes en las proyecciones sobre inflación para este año ubicándola entre el 8.5 y el 9.3, algo que según el funcionario internacional, coincide con lo proyectado por el FMI.
Tanto el Gobierno como la Asamblea se han acusado mutuamente del estancamiento de estas negociaciones.
Después de cumplir con el programa económico del FMI, el país pudo llegar al punto de culminación de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés).
Uno de los puntos de estas negociaciones es la Ley de Reforma Tributaria que la Asamblea Nacional aprobó y que posteriormente el Ejecutivo vetó parcialmente.
La misma contempla aumento en el pago de impuesto para la banca comercial, reforma al Fondo de Garantía de los Depósitos, nuevos impuestos para la industria de los casinos y la eliminación de las exoneraciones a los medios de comunicación.
JUGANDO CON FUEGO
“En la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hay mucho en juego para el país, como una ampliación en los beneficios de la iniciativa HIPC, el ingreso en la Cuenta del Milenio (iniciativa de cooperación de EE.UU.) y el acceso a financiamientos blandos”, señaló el representante del organismo en Nicaragua, Humberto Arbulú.