Anthony F. Vick
Quiero felicitar a la periodista Rosario Montenegro por el artículo del día miércoles 20 de abril titulado: Sordos, locos y RUC. Dicho artículo encapsula de forma certera el funcionamiento de la mayoría de oficinas del Estado nicaragüense. Todo esto es resultado de cientos de años en los que no ha existido un servicio civil eficaz en las entidades del Estado, todos los ministros y alcaldes cuando asumen su puesto vienen con una escoba para barrer al personal e instalar a sus amigos, parientes y vagos.
Cuando va Nicaragua solamente a cambiar los ministros (seguro cuando haya un cambio de gobierno). En mi país Inglaterra en cada entidad del Estado existe un secretario (viceministro) que es un funcionario de carrera, universitario con muchos años de experiencia, habiendo llegado a su puesto por examen de grado. Ese sistema se practica en casi todos los países desarrollados, especialmente en Europa. Estos secretarios permanentes reciben una remuneración razonable junto a una pensión del Estado, esto evita la corrupción.
En este país y en la mayoría de los países de la América Latina que se tienen elecciones cada cinco años, los nuevos empleados públicos aprenden a ejercer sus nuevas funciones en dos años y el año antes de terminar, sabiendo que van a perder su puesto no resisten la tentación de asegurarse económicamente, ahí viene la corrupción bajo el concepto de Estado botín. Y la cosa empeora cuando cambian al ministro varias veces durante el período de gobierno.
La falta de conocimiento de los empleados estatales causa enormes pérdidas de tiempo cuando mandan al público a formar filas por horas antes de que el pobre contribuyente se de cuenta que está formado en la fila equivocada, causando con esto caos administrativo. Pero, en fin, ya tengo 40 años viviendo en Nicaragua, y feo decirlo, pero ya me acostumbré.
Deseo éxitos para la licenciada Montenegro y espero que pueda tener su número RUC pronto.
Presidente de la Asociación Nicaragüense Británica