José Adán Silva yAlina Lorío
El titular del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Pedro Solórzano, admitió que hubo errores en los estudios de los diseñadores de la carretera San Lorenzo-Múhan, en Chontales, y que eso originó la formación de fisuras en la superficie del asfalto.
En una carta enviada el pasado 18 de abril al diputado David Castillo, presidente de la Comisión de Comunicación, Transporte, Energía y Construcción, el ministro Solórzano reconoció los errores en esa vía y admitió que parte de la culpa fue de una empresa italiana diseñadora del proyecto vial y de otra nacional que supervisó el proyecto.
Solórzano le manda a decir a Castillo que no consideraron en sus estudios la presencia de suelos arcillosos del material conocido como sonsocuitle, una arcilla negra que ante las humedades tiende a extenderse y contraerse, produciendo vacíos y masas que luego se proyectan a la carpeta asfáltica, provocando fisuras o hundimientos en la carretera.
Solórzano explicó que los estudios de suelo se hicieron sobre el eje donde se construye la carretera, pero cada 500 metros “y tal como sabemos los que conocemos la zona, allí hay una serie de diferentes estratos donde se encuentran humedades y presencia de sonsocuitle”, indica la misiva de Solórzano.
Y aunque ante el parlamento Solórzano reconoció la culpa del MTI en las fallas de la carretera, ayer durante una gira por esa zona, en la que acompañó al presidente Enrique Bolaños, dijo que el trayecto de carretera San Lorenzo-Múhan, no ha sido entregado al MTI y que la empresa constructora está obligada a entregar una obra con todos los criterios de calidad.
La obra se inició a construir en agosto del 2003, con financiamiento de un préstamo de 35 millones de dólares otorgados por el Banco Interamericano de Desarrollo.
El proyecto se le adjudicó al consorcio Meco Santa Fe, de Costa Rica y Nicaragua, y a pesar de no estar concluido, ya presenta fisuras en el primer tramo de la obra, que según estimaciones de especialistas, no tendrá ni 10 años de vida útil.
En la carta dirigida al diputado Castillo, Solórzano explica que ha tomado las medidas pertinentes para reparar el daño, entre las cuales se menciona la reparación de las fisuras con la colocación de una carpeta asfáltica en caliente de cinco centímetros “pendiente de la aprobación y disponibilidad de fondos provenientes del BID”.
La reparación incluirá, según Solórzano, la construcción de barreras impermeables en los costados de la carretera y otros, sin escatimar “el aspecto financiero” que implique.