Francis Arinze.

Francis Arinze: ¿Un Papa africano?

Dulue MbachuAP LAGOS, NIGERIA.- El mismo año en que el cardenal Francis Arinze se hizo sacerdote, un colega de mayor edad recibía terapia al ser considerado un desequilibrado mental, por querer incorporar rituales africanos a la Iglesia Católica. Años después, cuando ya no se usa el latín y en las misas se hablan cientos de […]

Dulue MbachuAP

LAGOS, NIGERIA.- El mismo año en que el cardenal Francis Arinze se hizo sacerdote, un colega de mayor edad recibía terapia al ser considerado un desequilibrado mental, por querer incorporar rituales africanos a la Iglesia Católica.

Años después, cuando ya no se usa el latín y en las misas se hablan cientos de idiomas, Arinze se mantiene firme: toleró música de tambores africanos en tan sólo dos de las parroquias que supervisó como Obispo.

A lo largo de décadas de cambios, Arinze, de 72 años, es un firme portavoz del establishment de la Iglesia y figura cuarto en la jerarquía del Vaticano. Se le menciona como candidato a suceder a Juan Pablo II.

El Pontífice le encomendó la custodia de las formas de adoración, los sacramentos y la liturgia.

Arinze también colaboró en el acercamiento entre la Iglesia Católica y otras religiones.

África es, probablemente, el sitio donde el catolicismo encuentra terreno más fértil para su crecimiento.

Mientras la religión está en franco retroceso en Europa, en África creció más de un 30 por ciento en la última década.

Arinze pertenece a una familia que adoraba deidades igbo (creencia animista) en el sudeste de Nigeria y durante años asistió a refugiados de la guerra de Biafra (años 60).

Dirigió a unos feligreses que vieron cómo las oraciones en latín y algunas lenguas europeas daban paso a celebraciones festivas en las que los sacerdotes avanzaban por los pasillos de las iglesias rodeados de bailarines y en las catedrales resonaba el ritmo de los tambores.

Pero todo tiene un límite para Arinze, quien en sus cartas pastorales se pronunció a favor de que la Iglesia no se aparte demasiado de su doctrina en torno al aborto, las relaciones sexuales y la castidad.

Consciente tal vez de la situación en su Nigeria natal, donde hay periódicos estallidos de violencia sectaria, Arinze postuló conversaciones francas entre las distintas religiones.

“Cristianos y musulmanes —dijo— “deben entender que comparten numerosas creencias”.

Arinze entró en contacto con el catolicismo a través de unos misioneros irlandeses en su pueblo de Eziowelle.

Fue bautizado a los 9 años, ingresó en el seminario a los 15 y fue nombrado Obispo Auxiliar en 1965, a los 32 años. Fue uno de los obispos más jóvenes del mundo.

Sus colegas lo describen como una persona con ideas claras, espiritual e incansable, flexible y dispuesto a escuchar las opiniones de los demás.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí