Niños se duermen en la escuela

Arlen Pérez Roman, Times, serif»> Niños se duermen en la escuela Arlen Pérez Los más pequeños se duermen en sus mesitas, mientras los mayores protegen su dinero, mochilas y hasta los zapatos. El cambio de hora ha expuesto más a los estudiantes a la delincuencia, pero los colegios pueden adecuar sus horarios, siempre que impartan […]

Arlen Pérez

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Niños se duermen en la escuela


Arlen Pérez




Los más pequeños se duermen en sus mesitas, mientras los mayores protegen su dinero, mochilas y hasta los zapatos. El cambio de hora ha expuesto más a los estudiantes a la delincuencia, pero los colegios pueden adecuar sus horarios, siempre que impartan cinco horas de clases.

“Estamos en un área muy peligrosa como es el barrio Jorge Dimitrov. El 60 por ciento de nuestros niños viene de ese barrio y de los sectores aledaños también, y eso causa problemas porque los ladrones que acechan cerca de aquí les quitan a los niños sus mochilas y los zapatos”, relató María Teresa Chávez, directora general del Colegio Camilo Zapata, ubicado contiguo a Plaza El Sol.

Señaló que el cambio de hora afecta a los alumnos del turno de la mañana, porque algunos llegan de la Máximo Jerez o el barrio Riguero, y salen de sus casas cuando todavía está muy oscuro. Igual problema sufren los estudiantes del turno nocturno.

“La mayoría de nuestros estudiantes de la noche son alumnos que trabajan en el Mercado Oriental y ellos aprovechan la luz solar (para seguir vendiendo)”, por lo que llegan tarde, explicó Chávez.

Según la directora, el cambio de horario provoca que algunos estudiantes pierdan clases y se retrasen en los contenidos, aunque descarta casos de deserción.

Manifestó que han tenido consideraciones con los estudiantes de la mañana y la noche, pero probablemente tendrán que darles un tiempo, al menos de media hora a los que entran en la mañana, para que corran menos riesgos.

PEQUEÑOS SE DUERMEN

Chávez se quejó de que los niños de preescolar se duermen sentados en sus mesitas. “Ahí se ocupa la creatividad del maestro, que tiene que estarlos estimulando, ayudándoles para que capten la clase y no se duerman, porque en preescolar es más de juegos y cantos”, dijo.

Isabel Ubau, directora del Colegio José de la Cruz Mena, ubicado en el barrio La Luz o 14 de Julio, aseguró que ese centro no está siendo afectado en un cien por ciento, porque la mayoría de los estudiantes son de los alrededores.

Agregó que el problema de los más pequeños no es sólo por el cambio de horario, sino por la falta de costumbre.

“El problema ya es tradicional, porque el padre de familia como que no pone su empeño en que el niño madrugue o que tenga el hábito de llegar temprano a clases”.

Consuelo Carrasco, maestra del “José de la Cruz Mena”, considera que el problema con las llegadas tarde de los estudiantes es lo que provoca indisciplina.

MECD ADMITIRÁ CAMBIOS

Violeta Malespín, directora general de Educación, señaló que el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes permitirá los cambios en los horarios, siempre y cuando se impartan las cinco horas reglamentarias de clases diarias.

“Estamos apostando a la descentralización educativa a través de la municipalización, pero sobre todo a través de la autonomía escolar. No es desde la sede central que vamos a tomar las decisiones. Más del 60 por ciento de los centros ya son autónomos”, afirmó Malespín.

El MECD, atendiendo las instrucciones del Gobierno con el cambio de hora, acató la disposición y la transmitió a los centros educativos; pero indicó que éstos pueden hacer sus adecuaciones a través de los consejos directivos y escolares.

“Ellos pueden hacer sus ajustes y adecuaciones, siempre y cuando se cumpla con las cinco horas reglamentarias de clases diarias”, remarcó Malespín.

Agregó que ya trabajan con la Policía, coordinándose por sectores, pero que establecerán una coordinación a nivel nacional para tener un apoyo más efectivo. Además, aseguró que hasta hoy se han presentado situaciones normales que no son consecuencia de la nueva hora.

Malespín consideró que las afectaciones por el cambio de hora son psicológicas, porque ahora los estudiantes se acuestan y se levantan una hora más temprano. “No le miro mayor implicación, ni mayor impacto”, añadió.

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