Ricardo ZúñigaAP
TUCSON.- Lo que antes era una rareza, hoy es la norma. Año tras año más venezolanos ocupan papeles estelares en los equipos del beisbol de Grandes Ligas y la tendencia es en alza.
Hace apenas una década, Venezuela y beisbol eran sinónimos de un puñado de nombres. Andrés Galarraga, Omar Vizquel y Oswaldo Guillén eran unos de los pocos jugadores de ese país con credenciales de estrella en las mayores. Todo cambió en la última década.
Johan Santana se convirtió el año pasado en el primer venezolano que gana un premio Cy Young, al recibir el honor tras una mágica campaña con los Mellizos de Minnesota.
El guardabosque Miguel Cabrera, de apenas 21 años, despuntó la temporada pasada como el cañón ofensivo de los Marlins de Florida y luce como un candidato a jugador más valioso en un futuro cercano.
Y otra gran cantidad de jugadores, desde el jardinero Magglio Ordóñez, de los Tigres de Detroit, hasta el taponero de los Angelinos de Los Ángeles, Francisco Rodríguez, tienen papeles protagónicos en sus respectivos equipos.
El beisbol en Venezuela en estos momentos está viviendo una de sus mejores etapas, comentó Guillén, ahora dirigente de los Medias Blancas de Chicago.
No solamente trayendo talento, sino el beisbol en general, apuntó.
Quizás la principal razón para la explosión de peloteros venezolanos es la apertura en Venezuela de academias de beisbol de los equipos de las mayores.
Actualmente, 10 franquicias tienen academias permanentes: Cincinnati, Filadelfia, Mets de Nueva York, Houston, Cachorros de Chicago, Minnesota, Seattle, Baltimore, Pittsburgh y Boston, dijo Rafael Vélez, director de la oficina de Grandes Ligas en República Dominicana, quien supervisa las academias en Venezuela.
Houston fue el primer equipo que abrió una academia en 1989.
El resto de los clubes mantienen un grupo de escuchas para reclutar talento, señaló el dominicano, quien a partir del 15 de abril se une a los Mets como director internacional de desarrollo de jugadores.
Vélez señaló que cuando abrió la oficina de Grandes Ligas en República Dominicana en 2000 había 15 academias, pero algunas cerraron durante el período de la crisis política y económica, llegando a bajar a ocho.
Si sigue la estabilidad económica, que los equipos de Grandes Ligas sientan que su inversión va a estar protegida, aunque no tengan los incentivos (que hay en República Dominicana) va a haber un mayor auge en el establecimiento de academias, comentó.
Los números respaldan la realidad de que Venezuela ya es la segunda potencia latinoamericana del beisbol, detrás de República Dominicana.
Al menos 47 venezolanos figuran en los rosters de las mayores para la próxima temporada, sólo superados entre los latinoamericanos por los 93 dominicanos. Puerto Rico, que hasta hace poco fue la joya del beisbol en la región, continúa en descenso y tiene 35 peloteros.