Salvador Pérez
Tuve el gran privilegio de ver muy de cerca a su Santidad Juan Pablo II, cuando celebró misa en Managua durante su primera visita a Nicaragua, y siempre he pensado en él como una persona extraordinaria, no solamente por ser un políglota sino también por tener una fortaleza increíble que Dios Todopoderoso se la dio para llevar sus maravillosos mensajes de amor y paz por toda la Tierra, a los hombres creyentes y no creyentes en la fe católica a pesar de estar muy afectado en su salud. ¡Qué viva el Papa Juan Pablo II!
Periodista de Matagalpa