Mirna Velásquez Sevilla
Los problemas legales del ex alcalde de Managua Herty Lewites se complicaron ayer por la tarde, cuando Alí Boanerges Leiva Robleto introdujo otra querella en su contra por los delitos de injurias y calumnias.
Leiva Robleto narra a través de un escrito que se siente “profundamente ofendido” por las afirmaciones realizadas frente a los medios de comunicación el 3 de marzo pasado, cuando Lewites denunció la existencia de un plan para asesinarlo, plan del que supuestamente formaba parte Leiva y otras personas.
“…Sin tener pruebas de tales delitos o hechos que atentan contra mi dignidad, reputación y mi honor como persona honorable que soy, me exponen al desprestigio, a la animadversión y al odio de la sociedad”, señala parte del escrito de Leiva.
La querella será tramitada en el Juzgado Cuarto Local Penal de Managua, con la juez Alia Dominga Ampié.
Leiva solicitó a la juez aplicar a Lewites medidas cautelares como la detención domiciliar o prisión preventiva.
NO ADMITEN RECUSACIÓN
El ex alcalde enfrenta dos querellas más por los mismos cargos, instadas por Juan José Úbeda y Francisco López, ambos militantes del partido Frente Sandinista, involucrados en el supuesto complot.
Los juicios se tramitan en los juzgados Segundo y Séptimo Local Penal, este último bajo el mando del juez Tomás Eduardo Cortés, a quien Lewites pidió separarse del caso por haber tenido vínculos familiares con Lenín Cerna Juárez, ex jefe de la desaparecida Seguridad del Estado.
El juez Cortés mantuvo una relación matrimonial con Lenina Krupskaya Cerna, sobrina de Cerna, también señalado de planificar el supuesto asesinato.
Ayer el Juez Séptimo de Distrito Penal de Juicio, Octavio Rothschuh, resolvió el caso y determinó que no hay razones para que el juez Cortés se separe del caso y ordenó continuar el trámite de las diligencias en ese tribunal.