WASHINGTON/EFE
La Secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, advirtió ayer sobre el avance de una nueva ola de demagogia en Latinoamérica, región en la que —señaló— existen también problemas de corrupción y fuertes desigualdades.
Rice ofreció una entrevista al diario The Washington Post, que fue publicada ayer y cuya transcripción fue colocada por el periódico en su edición on line.
La jefa de la diplomacia estadounidense dijo: “Debemos centrarnos en cómo los gobiernos democráticos cumplen con sus pueblos el continente”.
Además destacó la necesidad “de estimular el buen gobierno, para que la gente afronte la corrupción”.
“La corrupción es básicamente un impuesto sobre los pobres”, afirmó Rice, quien dijo que en los países democráticos los gobernantes deben responder sobre su gestión.
Condoleezza Rice reconoció que Latinoamérica se encuentra en una mejor situación que hace 15 ó 20 años, debido a que todos los países de la región son democráticos, excepto Cuba.
Sin embargo, recalcó que ‘”hay una brecha’” entre el crecimiento de las economías y “la situación del pueblo, que está conduciendo a un terreno fértil para el populismo… anticuado y no deseable”.
Rice dijo que este populismo se centra en “una demagogia sobre diferencias de clases”, y que “es más peligroso en esta región, porque ahí tiene algo de historia”.
Además, Rice se refirió a la disposición de Estados Unidos a trabajar con cualquiera que resulte ganador de las elecciones presidenciales mexicanas del próximo año, incluso si es de izquierda.
“Algunas de nuestras mejores relaciones son con gobiernos que vienen de la izquierda. Tenemos una relación muy buena con el presidente (Luiz Inácio) Lula (de Brasil), por ejemplo”, añadió la funcionaria.
Sobre Colombia, dijo que ese país “lo está haciendo realmente bien”, y destacó la tarea del presidente Álvaro Uribe.
“Un Presidente muy fuerte” bajo el cual los colombianos “están haciendo muchos progresos frente a la amenaza terrorista”, dijo.
En el caso de Venezuela, Rice reconoció que “hemos tenido diferencias”, pero recalcó que “nadie quiere ser enemigo de Venezuela ni de su liderazgo”.
Rice recordó que Caracas y Washington “han tenido tradicionalmente lazos muy fuertes”.