- Barry Bonds podría perderse toda la campaña
Ken PetersARIZONA/ AP
Apoyando la cabeza con una muleta y sin parar de decir que se sentía cansado, Barry Bonds dio a entender ayer que podría perderse el resto de la temporada tras su más reciente padecimiento físico.
“Ahora mismo sólo quiero iniciar la rehabilitación y ver si vuelvo; ojalá la próxima temporada, ojalá a mitad de temporada. Qué se yo. Sólo quiero tomarlo con calma”, dijo Bonds tras reunirse hora y media con el preparador físico de los Gigantes, Stan Conte.
“Tengo 40 años, no 20 y 30”, señaló.
Conte indicó que Bonds cumplió con su primer día de rehabilitación, precisando que el proceso marcha como se previó, aunque evitó decir cuándo podrá volver a jugar.
Bonds figura tercero de la lista de jonroneros de todos los tiempos con 703, detrás de Babe Ruth (714) y Hank Aaron (755).
El siete veces jugador más valioso de la Liga Nacional, que el martes regresó al campo de entrenamiento tras someterse la semana pasada a una segunda operación en la rodilla derecha, habló junto a su hijo de 15 años, Nikolai.
Bonds manifestó que se sentía cansado y decepcionado tras un tumultuoso receso de temporada, en el que fue acusado de consumo de esteroides, se filtró el testimonio que rindió ante un jurado investigador y los problemas con la rodilla.
El toletero le echó la culpa a la prensa.
“Ustedes querían que me lanzara de un puente. Pues ya lo hice”, dijo Bonds. “Finalmente se salieron con la suya. Me tienen a mí y a mi familia rendidos… Ahora busquen a otro”.
“Mi hijo y yo vamos a disfrutar de la vida. Ustedes me han querido dañar tantas veces, que finalmente lo lograron”, dijo Bonds. “No aguanto más… no soporto que hagan llorar a mis chicos”, añadió.
Su compañero dominicano Moisés Alou, con cinco operaciones en su carrera, comentó que Bonds quizás estaba de mal genio.
“Quizás hoy no se sentía muy optimista. Es uno de esos días de recuperación en los que te desanimas”, declaró Alou. “No es agradable venir al parque, ir a la sala de entrenamiento y someterse a un tratamiento”.
En septiembre pasado, los Gigantes descartaron una cláusula que les hubiese permitido rescindir el salario de 18 millones de dólares que devengará en el 2006, si Bonds no tiene 500 turnos al bate este año o un total combinado de 1,500 entre 2003-2005, incluyendo un mínimo de 400 este año.
Bonds se había operado inicialmente el 31 de enero.
Cuatro días después se golpeó accidentalmente con una mesa en el estadio SBC Park en San Francisco, ocasionando inflamación en la rodilla. Pruebas de resonancia magnética efectuadas la semana pasada mostraron varios desgarros.
OTRA BAJA
El taponero de los Cachorros de Chicago, Joe Borowski, se perderá al menos seis semanas debido a la fractura de un hueso en su brazo, otra baja sensible para un cuerpo de lanzadores que tiene lesionados a Kerry Wood y Mark Prior.
Borowski sufrió la lesión el lunes al ser alcanzado por un batazo en un partido de pretemporada ante los Reales de Kansas City.
El cerrador carga el brazo entablillado y tendrá que aguardar seis semanas para volver a lanzar.
Wood y Prior, sus dos principales abridores, arrastran lesiones. Wood acusa bursitis en el hombro, pero podría ver acción esta semana.