Gary Genard
Conflictos y problemas se reducen de manera radical en la televisión, donde crisis que alteran la vida de una persona son introducidas, discutidas y resueltas en 40 ó 22 minutos (con avisos comerciales).
Otra forma de señalar esto es que los programas de televisión son episódicos. Se registran entre pausas comerciales. Por supuesto, esos programas tratan de capturar la atención de la audiencia, a fin de que continúe mirando la televisión pese a los avisos.
Trate de estructurar su próximo discurso para que contenga “episodios”. Hacer eso creará un sentido de anticipación en sus escuchas, inclusive cuando les brinda algo de tiempo para descansar y reagruparse mientras avanza de un tema de importancia a otro.
Dar a su audiencia tiempo para descansar es fácil. Usted puede hacer eso simplemente tomando una pausa e indicando que se dispone a lidiar con otro nuevo aspecto del tema.
Crear un sentimiento de anticipación en sus escuchas mientras usted hace la transición es algo más difícil.
Para concretarlo, deberá usar dos herramientas, una que corresponde a la parte visual de un discurso, y la otra que complementa esa destreza: —Su presencia física como un orador vivo, que respira, preocupado por las necesidades de sus oyentes en tiempo real. —Su voz, el instrumento de persuasión más sutil inventado por el hombre.
Si usted confía en su voz, puede convertirse en un pincel con una amplia gama de colores que le permitirán dibujar imágenes surgidas en la atmósfera, entre usted y sus oyentes. Use inflexiones, diferentes tonos de voz, pausas y silencios algo prolongados, gritos de sorpresa confrontados con susurros, y el resto de la sutil riqueza de su expresión vocal.
¿Cómo hacer eso? En primer lugar, haga más flexible su voz. Cualquier buen entrenador de voz puede mostrarle cómo hacerlo. Luego, use ese maravilloso instrumento para crear las imágenes que convoca su historia.
Usadas de manera conjunta, su presencia física y su voz pueden ayudarlo a cautivar y persuadir a los oyentes, brindándole una intensidad y una inmediatez capaz de superar la pantalla de la televisión.