- En conferencia de prensa, admite “piñata” y que posee 1,700 manzanas de tierra en el Mombacho
- Dice que lo hizo para beneficiar a los “niños desgraciados”, con la Fundación La Verde Sonrisa
Jorge Loáisiga Mayorga
Sin argumentos. Así quedó el diputado sandinista Tomás Borge, al intentar refutar las investigaciones periodísticas de LA PRENSA, sobre el origen de los bienes de La Verde Sonrisa, que fueron “piñateados” (usurpados al Estado) en abril de 1990, tras la derrota electoral del Frente Sandinista.
“Ve Loáisiga, yo pensé que me ibas a preguntar por los niños, esos desgraciados que están allí, no son desgraciados porque tienen el apoyo y el talento (rectificó Borge); pensé que eso me ibas a preguntar, me salís con esa pregunta, que son detalles que yo no recuerdo bien, cómo se hicieron”, aseguró Borge.
“No sé qué decirte, pues, Loáisiga”, agregó el otrora Comandante de la Revolución que durante el Gobierno sandinista proclamaba la “mística revolucionaria y sandinista”, que significaba no robar y ser honesto en todo.
Cuando hablaba con miembros de los comités de base, de la Juventud Sandinista y otras tantas organizaciones, Borge les pedía ser humildes y vivir con los pocos recursos que había, imitando el ejemplo de héroes y mártires de la Revolución, que habían luchado contra la dictadura somocista, y de los jóvenes que morían en los años 80 defendiendo la Revolución.
LA PIÑATA
En sus últimas tres ediciones, LA PRENSA ha publicado una serie de investigaciones periodísticas sobre cómo Tomás Borge, tras la derrota electoral de 1990, pidió a una antigua colaboradora suya, Luz Danelia Talavera Valenzuela, que varios terrenos que estaban frente a su mansión fueran puestos a nombre de ella, para luego pasarlos a manos de La Verde Sonrisa, una fundación que nació en 1992. Una parte de esos terrenos los acaba de vender en casi 700 mil dólares, a una sociedad comercial que construye un centro comercial.
Las investigaciones también arrojaron que Borge es propietario, una vez más con Talavera de por medio, de un latifundio de 1,700 manzanas de tierra en la faldas del volcán Mombacho, cuyo origen sigue siendo oscuro; y tienen una deuda en impuestos y multas por más de 800 mil córdobas con la comuna de Nandaime, en cuya jurisdicción está ubicada la finca.
Tácitamente Borge admitió en una conferencia de prensa, que se “piñatearon” las tierras frente a su casa, que habían sido confiscadas por el Gobierno “revolucionario” a favor del Estado, para beneficiar, según él, a los niños “con fines profundamente éticos para la Fundación La Verde Sonrisa”.
También admitió que la finca Las Plazuelas, de 1,700 manzanas de tierra, es de La Verde Sonrisa, aunque aparece a nombre de Luz Danelia Talavera Valenzuela. Dijo que esa finca nunca ha producido nada, porque el año pasado se le quemó la mitad de los pastos y actualmente está en abandono y puesta a la venta.
Sin embargo, LA PRENSA logró conocer que en el año 2002, Talavera firmó un contrato de arriendo de la finca, por 10 mil córdobas mensuales, con una persona llamada Julio César Zeledón.
SACAN MADERA
También se conoció que la delegación del Instituto Nacional Forestal (Inafor) ha otorgado varios permisos de explotación maderera en la finca Las Plazuelas.
Borge no permitió que este redactor le hiciera más de una pregunta. Dijo que las publicaciones de LA PRENSA son parte de una campaña contra el Frente Sandinista, porque existe el riesgo de que éste gane las elecciones.
“Estamos pagando ese precio, han enfocado todo eso contra mí. Mañana van a decir otras cosas contra mí y contra otros compañeros, pero bueno, no estamos resentidos, no estamos llenos de odio, no estamos dispuestos a pagar con la misma moneda a nadie; tenemos la mano abierta, incluso a aquellos que nos calumnian, nos insultan o tratan de desentrañar hasta el último lunar que tenemos”, dijo Borge.
LA OTRA SONRISA
En la primera parte de su intervención, Tomás Borge dijo ayer que la Fundación La Verde Sonrisa atiende a 165 niños en el centro educativo que tiene en Bello Horizonte y que el producto monetario de la venta de los terrenos, que en 1990 le quitaron al Estado para dárselos a Borge, es para financiar un proyecto de “educación inclusiva” denominado «La Otra Sonrisa».
Explicó que será una ampliación en cobertura de La Verde Sonrisa, que el proyecto fue elaborado por Indiana Ortiz y que tendrá un costo de 1 millón 85 mil dólares, ya que incluye educación a niños con capacidades diferentes, con equinoterapia, piscinoterapia y atención psicológica, además de su inserción en actividades escolares, hasta la secundaria.
SU ARGUMENTO
“Si yo fuera un sirviente de la derecha no estarías indagando ni acusando a Luz Danelia ni a nadie. Estoy seguro de eso. Si yo fuera un amigo íntimo de la Embajada norteamericana no estarías metiéndote conmigo ni con lo que yo hago. Yo lo hice para esta fundación. Miralos ahí (a los niños), volvelos a ver siquiera, tomales una foto, ya que no preguntás por ellos. Yo te respeto (Jorge) Loáisiga, mucho más de lo que vos me respetás a mí”, expresó Borge.