Rick Ankiel.

Nueva vida

Ankiel puede comenzar a disfrutar el beis Tomado de ESPNdeportes.com Rick Ankiel está libre para disfrutar el jugar el beisbol desde los jardines. Lo que hizo en septiembre pasado —volver al montículo ante 40,000 espectadores y ponchar a cuatro bateadores de Grandes Ligas en dos entradas— no debe subestimarse. Tampoco debe olvidarse de que terminó […]

  • Ankiel puede comenzar a disfrutar el beis

Tomado de ESPNdeportes.com

Rick Ankiel está libre para disfrutar el jugar el beisbol desde los jardines.

Lo que hizo en septiembre pasado —volver al montículo ante 40,000 espectadores y ponchar a cuatro bateadores de Grandes Ligas en dos entradas— no debe subestimarse. Tampoco debe olvidarse de que terminó los 10 innings del 2004 con una sola base por bola.

Luego, en la pasada campaña invernal de Puerto Rico, también estuvo superando los problemas de control, con 31 ponches y apenas siete pasaportes otorgados en 27.2 innings lanzados. Luego se lastimó el codo izquierdo e intentó alterar su movimiento hacia el plato. Una semana después se encontraba en un terreno de ligas menores en Jupiter, Florida, en prácticas de fildeo y se convirtió en jardinero.

ERA UN GRAN PROSPECTO

Ankiel no era un tipo cualquiera, era un gran talento, un potencial lanzador de Salón de la Fama, con una recta por las 95 millas por hora, una curva estilo Sandy Koufax y una forma desde el montículo que no se puede enseñar. Es lamentable que esto le haya pasado a Ankiel, una buena persona joven cuya vida se volvió una tempestad.

Siempre hay un trauma que desata este tipo de descontrol, y Ankiel nunca lo ha compartido con el público. Pudo haber empezado en el primer juego de la Serie Divisional del 2000 cuando abrió el primer partido bajo presión ante los Bravos, o pudo haber sido algo más personal.

Mark Wohlers, Dale Murphy, Steve Sax, Steve Blass y Chuck Knoblauch han sufrido el descontrol patológico en sus tiros, sea desde el montículo u otra posición.

Lo único que sé ahora es que Ankiel es muy buena persona, y ahora está libre para batear, jugar en los jardines y disfrutar del beisbol y volver a ser Rick Ankiel, que es un buen comienzo.

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