Ricardo Guerrero N.
La discusión sobre el salario mínimo, que se llevó a cabo ayer en las instalaciones del Ministerio del Trabajo (Mitrab), no logró resultados significativos, ya que los sindicalistas proponen un aumento del ciento por ciento del salario para lograr acceder al 100 por ciento del costo de la canasta básica, estimado en 2,500 córdobas, según cifras oficiales.
Los sindicalistas también plantean que se decrete un ajuste general de salarios equivalentes a la inflación acumulada durante el año pasado que es de 9.5 por ciento.
Gustavo Porras, coordinador nacional del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), dijo que la propuesta que ellos llevan es de ciento por ciento de la canasta básica.
Mientras que el diputado sandinista Roberto González, aseguró que el salario mínimo debe de estar de acuerdo al valor de mercado y no a las cifras que brinda el Banco Central, las que calificó de “maquilladas”.
Según González, el valor real de la canasta básica en los mercados anda encima de los cuatro mil córdobas.
“La próxima semana es la siguiente reunión, esperamos venir a negociar salario mínimo y no a escuchar la explicación de los empresarios y el gobierno sobre qué es salario mínimo”, indicó Porras.
Porras dijo que los datos mostrados por los dirigentes de las organizaciones sindicales nacionales aglutinadas en el FNT, “son suficientes para analizar el miserable salario que gana la mayoría de los trabajadores”.
La última negociación del salario mínimo se efectúo en mayo del año pasado, en esa ocasión los empresarios sugirieron un incremento del tres por ciento a la tabla salarial que oscilaba entre 615 y 1,450 córdobas mensuales.
Mientras que los sindicalistas proponían dos alternativas de mejora salarial: una urbana de 2,370 córdobas y otra rural de 1,500 córdobas más alimentación, basados en análisis de economistas independientes sobre el acceso a la canasta básica, valorada en unos 2,700 córdobas.
Ahora, diez meses después se instala la negociación, lo que a juicio del sindicalista José Antonio Zepeda va contra la ley, “la ley establece que debe de ser cada seis meses”, señaló.
En un documento que los sindicalistas enviaron al ministro del Trabajo reza que no ajustar los salarios atenta contra la capacidad de reposición de la fuerza de trabajo, de la estabilidad familiar, y contra los esfuerzos productivos del país.
EMPRESARIOS NO ACEPTAN
Los empresarios por su parte señalan que el salario propuesto por los trabajadores es inalcanzable y aducen que debería de negociarse en dependencia de la actividad que sostuvieron este año los diferentes sectores económicos del país.
Freddy Tórrez, presidente de la Unión de Cafetaleros de Nicaragua (Uncafenic), dijo que el salario propuesto por los sindicalistas está fuera de la realidad.
Mientras que el directivo de la Cámara de Comercio, Martín Vargas, explicó que ellos en ningún momento aceptarán la propuesta de los trabajadores y dijo estar de acuerdo con un incremento, siempre y cuando no afecte a los demás (empresarios).
Alfredo Cuadra, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), dijo que no se puede ni pensar en los aumentos salariales planteados por los sindicatos.