Elízabeth Romero
A sus tres años el pequeño de iniciales M.A.D. sufrió la terrible experiencia de que su hermano le asestara un machetazo que le cruza la mejilla de lado a lado.
Aunque el estado de salud del pequeño es estable, según los médicos del Hospital Alemán Nicaragüense donde está internado, deberá cargar toda su vida con la marca de cinco centímetros dejada por su hermano de 26 años, únicamente identificado como Carlos.
La señora de iniciales D.M.M., madre de la víctima y del agresor, relató el martirio que le ha tocado vivir durante los últimos años, debido a las constantes disputas de sus dos hijos mayores cuando se encuentran bajo los efectos del licor.
La mujer comentó que pese a que sus dos hijos, de 26 y 18 años, están casados, no trabajan y la manutención aún corre por su cuenta, pese al bajo salario que ella devenga de apenas 600 córdobas quincenales.
El domingo al calor de los tragos los hermanos empezaron una discusión, la cual terminó con la agresión al niño. Con machete en mano Carlos persiguió a su hermano de 18 años, quien buscó refugio en la cama del menor.