- Con dos goles muy dudosos
Roma/Ap
Con dos goles muy discutidos en el marco de un partido violento y de gran tensión, Juventus venció 2-1 a la Roma ayer, en la 27 fecha de la Liga Italiana.
Juventus tiene 60 puntos y es líder junto con Milan, que en el encuentro anterior venció 2-1 al Atalanta con gol en el último minuto.
Los tifosi romanistas, que llenaron el Estadio Olímpico de Roma, pifiaron durante todo el encuentro a Juventus, en especial a los dos traidores, al brasileño Emerson y al francés Jonathan Zebina, que de la Roma pasaron a la Juve.
El encuentro fue interrumpido por numerosas infracciones cometidas por los jugadores de los dos equipos.
La Roma protestó vivamente y por largos minutos por las acciones de los dos goles juventinos.
En el primero, porque a su juicio, el jugador que lo convirtió estaba adelantado, y en el segundo porque la infracción en un penal cobrado contra Roma, fue cometido fuera del área.
Juventus se puso en ventaja a los 12 minutos con un gol de cabeza de Fabio Cannavaro tras un tiro libre del argentino Mauro Camoranesi. Primero cabeceó el sueco Zlatan Ibrahimivic, rechazó el arquero de Roma sin controlar el balón, y cabeceó de nuevo Cannavaro desde una posición aparentemente adelantada, pero no lo vio así el árbitro.
A los 39, Antonio Cassano logró el empate con un tiro suave que superó al arquero juventino, Gianluigi Buffon, cuando salió a enfrentarlo, al entrar solo en el área.
A los 44, con un penal convertido por Alessandro Del Piero, Juventus volvió a pasar adelante. El penal fue muy discutido porque según los jugadores de Roma, la infracción cometida por el defensor griego Traianos Dellas contra el delantero uruguayo Marcelo Zalayeta, había sido fuera del área.
Con esos dos goles, Juventus se retiró al descanso con una ventaja de 2-1, que al final fue el resultado definitivo, en un encuentro muy nervioso en que Del Piero acusó un golpe en la cara del argentino Leandro Cufré, que el árbitro no vio.
AGÓNICO TRIUNFO
En el encuentro anterior, el Milan logró un agónico triunfo de 2-1 sobre el colista del campeonato Atalanta con un gol al quinto y último minuto de descuento.
El gol de la victoria lo convirtió Andrea Pirlo, de cabeza, tras lo cual el árbitro dio por terminado el partido jugado en Bérgamo, ante un adversario que se agigantó.
El Milan abrió el marcador a los 72 minutos con gol de cabeza de Massimo Ambrosini, pero de inmediato el Atalanta logró el empate con gol del nigeriano Stephen Makinwa, también de cabeza.
Un par de minutos después, el Atalanta tuvo, incluso, la posibilidad de marcar el segundo gol, que el Milan evitó gracias a una espectacular atajada de su arquero brasileño Dida.