César ToldráValencia/Efe
Un Real Madrid sin alma, indolente y carente de brillo se escapó vivo ayer de Mestalla ante un Valencia que, sin duda, mereció mejor suerte que el punto conseguido (1-1) en un choque que, sin estar sobrado de calidad, sí que vivió momentos intensos, protagonizados en su mayoría por el conjunto de Antonio López.
Sólo en los últimos suspiros del choque pareció el Madrid estar realmente interesado en la victoria, pero las acometidas de Ronaldo Nazario de Lima fueron resueltas con acierto por el meta valencianista Santi Cañizares.
El respeto que se tenían ambos equipos se palpó desde el primer minuto. El interés de valencianistas y madridistas por hacerse con las riendas del centro del campo se tradujo en una notable ausencia de llegadas de los delanteros tanto a un área como a otra.
Una bonita jugada del Valencia que inició Pablo Aimar fue culminada en gol por el enganche argentino, quien aprovechó un balón rechazado en un defensa para —con un colocado disparo— superar desde fuera del área a Iker Casillas.
El gol del Valencia no varió mucho el guión bajo el que se había desarrollado el choque hasta el momento, si bien, el equipo de Vanderleri Luxemburgo, ante la desventaja en el marcador, merodeó con más insistencia por las inmediaciones del área de Cañizares.
Un fallo de la defensa valencianista ayudó a que el Real Madrid nivelase en el marcador en el minuto 37, eso sí, en una exhibición de clase dentro del área del brasileño Ronaldo, que firmó un gran gol con regate a portero y defensor incluido.
Tras unos momentos de juego anodino, el partido volvió a cobrar intensidad en el segundo tiempo. El Valencia se fue por el partido ante un rival desubicado y que no sabía cómo hacer frente a la rapidez de la acciones ofensivas locales.
Mista, en el minuto 58, se encontró con una excelente mano de Casillas en uno de los intentos del Valencia y poco después el argentino Fabián Ayala no supo resolver una precisa jugada de su equipo. Su lanzamiento salió fuera pese a su buena posición para marcar.
En el pobre haber madridista, Ronaldo pudo adelantar a su equipo en una de sus galopadas, pero en esta ocasión se encontró con la soberbia parada de Cañizares.
El equipo de Luxemburgo pareció frenar por unos instantes los ímpetus de los de Mestalla, pero el Valencia volvió a la carga y seguía acumulando más méritos que su rival para marcar, aunque la suerte, además del buen hacer de Casillas, le era esquiva.
El conjunto madridista trató de matar el partido en el centro del campo, donde Rubén Baraja y Aimar causaban estragos ante un apático David Beckham y un poco productivo Thomas Gravesen, pero el dominio de la línea de creación fue del Valencia hasta el final.
Sin embargo, en la recta final del partido apareció la figura de Ronaldo, que mantuvo un bonito duelo con Cañizares, quien por dos veces evitó otro tanto del brasileño, en la segunda de ellas con la que, sin duda, fue la parada de la noche.
BARSA SE AFIANZA
El Barcelona reforzó su liderato en la Liga española con la victoria 1-0 ante Osasuna, el peor equipo de 2005, que aún no ha vencido en el presente año, en un encuentro en el que resultaron claves el camerunés Samuel Etoo, al marcar al filo del descanso, y el meta Víctor Valdés, que salvó al equipo azulgrana con cuatro paradas en la segunda mitad.
El conjunto del holandés Frank Rijkaard se paseó en El Sadar durante la primera parte, en la que desperdició varias ocasiones para sentenciar el choque, mientras que, en la segunda, Osasuna cambió el decorado, pero se topó con Valdés para encadenar su décima jornada sin ganar.
El técnico osasunista, el mexicano Javier Aguirre, había anunciado presión de su equipo al Barcelona, al estilo de la que impuso hace tres semanas ante el Real Madrid, pero ésta no sólo no existió, sino que los rojillos se tiraron atrás, con marcajes individuales, resignados a ser manejados por los jugadores azulgrana, únicos dueños del primer periodo.