- Por primera vez el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) se prepara para emitir a partir de abril próximo Bonos de la República de Nicaragua, como parte de una estrategia que busca el refinanciamiento de la deuda interna del Gobierno con el sector privado, deuda que supera los 1,500 millones de dólares
Mario José Moncada
El Gobierno central, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Publico (MHCP), se prepara para emitir por primera vez en abril próximo Bonos de la República de Nicaragua, y por segundo año Letras de Tesorería, por un monto total de 30 millones de dólares, en el marco principalmente de una estrategia de refinanciamiento de la deuda interna.
En declaraciones a LA PRENSA la directora de Tesorería del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Emilia Navarro, reconoció la necesidad de buscar el refinanciamiento de la deuda interna, por lo que la próxima semana Hacienda empezará a colocar a través de subastas el equivalente a 11 millones de dólares en Letras de Tesorería, cuyo plazo de vencimiento no supera el año, y a partir de abril, 19 millones de dólares en Bonos de la República de Nicaragua, con un plazo de vencimiento de hasta cinco años.
“La deuda interna más que un problema la veo como un reto, pues con esta emisión que estaremos haciendo vamos a dinamizar el mercado de deuda”, sostiene Navarro.
El economista, Néstor Avendaño, indica que la deuda interna que el país tiene con el sector privado alcanza el 35 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, 1,570 millones de dólares, principalmente con los llamados Cenis bancarios emitidos tras la crisis financiera que azotó el país entre 1997 y el 2001, y los Bonos de Pagos por Indemnización (BPI) que han recibido en compensación los que fueron confiscados ilegalmente durante el régimen sandinista.
Avendaño reconoció que la deuda interna se debe honrar, pero abogó por una legalización de dicha deuda, pues sostiene que tiene orígenes ilícitos, para posteriormente emprender una “reestructuración soberana de la misma” al recordar que ningún país ayudará a Nicaragua a cancelarla.
LOS INSTRUMENTOS
La directora de Tesorería del MHCP, Emilia Navarro, recuerda que “en el marco de la política económica que llevamos en base al programa económico firmado con el Fondo Monetario Internacional, tenemos la meta de la reducción de gasto, de incrementar la reservas internacionales y también de la reducción de la deuda interna”, cuyos pagos de intereses y de amortización crecerán a partir de este año.
Por ejemplo, el año pasado Hacienda pagó por el servicio de la deuda interna 75.7 millones de dólares, pero este año serán alrededor de 183 millones de dólares, compara.
El asunto se vuelve más complicado cuando por un lado el país intenta reducir el déficit y el gasto en el Presupuesto General de la República de cada año, pero por el otro se empezará a incrementar el pago del servicio de la deuda interna al vencerse más títulos valores como los BPI. Sólo en este concepto Hacienda recién pagó en febrero 60,2 millones de dólares, cuando durante todo el año pasado la cifra fue de 10 millones de dólares.
“Ahí es donde viene el juego de desarrollar el mercado de deuda, por lo que tenés que hacer un refinanciamiento de la deuda”, justifica Navarro.
Es por ello que el Gobierno, a través de Hacienda, ha decidido emitir por primera vez Bonos de la República de Nicaragua, con un valor facial cada uno de 10 mil dólares, que podrán ser adquiridos a través de subastas, a intereses que el mercado estime.
La emisión de bonos por parte de Hacienda representa un giro total en la emisión de deuda pública, pues tradicionalmente el Banco Central de Nicaragua (BCN) ha sido el emisor de estos títulos valores, jugando el rol de financiador del Gobierno.
“Con esta primera emisión de Bonos de la República de Nicaragua se le quiere dar el rol que corresponde a cada institución. Hacienda empieza a ser el emisor del Estado, del Gobierno, para financiar su presupuesto y refinanciar la deuda”, sostiene Navarro.
MUY DISTINTOS
Paga empezar a “sondear” el mercado e ir ganando credibilidad Hacienda emitió el año pasado los primeros 16 millones de dólares en Letras de Tesorería, que son títulos con fechas de vencimiento a corto plazo, de tres, seis y nueve meses. Y este año se prepara para volver a realizar otra emisión equivalente a 11 millones de dólares, aumentando el plazo de vencimiento a un año.
“Pero este año además de las Letras, vamos a emitir los Bonos de la República de Nicaragua, pues queremos ir posicionándonos en el mercado a largo plazo”, justifica la directora de Tesorería.
¿Pero cuáles son las grandes diferencias entre las Letras de Tesorería y los Bonos de la República de Nicaragua? Además de los plazos de vencimiento, una de las grandes diferencias es la ganancia que generan ambos títulos y la forma de cómo la generan.
Las Letras no generan intereses, sino que se trabaja con el mecanismo de descuento. Es decir, cuando un título de este tipo es subastado y si tiene un valor facial de 10 mil dólares, el comprador puede pagar 9,000 dólares por el mismo. Al final de la fecha de vencimiento del título, el Gobierno debe pagar los 10 mil dólares que vale, por lo que el tenedor obtiene una ganancia de mil dólares.
En cambio los bonos generan intereses, cuyas tasas pueden establecerse de dos formas. Una mediante la cual el emisor, en este caso Hacienda, propone una tasa de intereses durante la subasta, que puede ser aceptado o no por el comprador. Y la otra es que el propio oferente establezca en principio la tasa que devengará el bono.
“Al emitir estos instrumentos hay dos propósitos fundamentales: el refinanciamiento de la deuda y el financiamiento del déficit del gasto”, reitera Navarro. Hacia ese camino intenta enrrumbar el Gobierno la deuda interna, cuyo valor actual supera el Presupuesto General de la República de este año y poco más de dos veces el valor de las exportaciones del 2004.
EL MERCADO
La emisión de Bonos de la República de Nicaragua y las Letras de Tesorería, por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), fue aprobada en diciembre por la Asamblea Nacional a través del Presupuesto General de la República, donde se incluyó una emisión por el orden de los 501 millones de córdobas, equivalentes a poco más de 30 millones de dólares.
El economista, Néstor Avendaño, destaca que el Gobierno necesita refinanciar la deuda interna, pues no tiene suficientes recursos para pagarla.
“Este año para pagarla tendrá que hacer uso de los impuestos que pagamos los contribuyentes y de los recursos que generarán la colocación de los nuevos títulos en el mercado financiero local”, explica.
Aclara que Nicaragua no puede colocar aún estos títulos valores en el mercado internacional, pues sigue siendo un país pobre altamente endeudado, que no tiene capacidad de pago, lo cual crea cierta desconfianza de los inversionistas financieros internacionales.
Estimó en consecuencia que los principales inversionistas dispuestos a adquirir los nuevos Bonos de la República de Nicaragua y las Letras de Tesorería seguirán siendo el Sistema Financiero Nacional y algunos inversionistas privados, que podrían obtener los bonos a tasas de intereses del mercado, las cuales fluctúan actualmente entre 4 y 5 por ciento.
UNA CARGA MÁS PESADA
El economista Néstor Avendaño estima que en el futuro el pago del servicio de la deuda interna podría provocar un “gran desequilibrio fiscal”. Entre los años 2007 y 2018 el Gobierno tendrá que desembolsar casi 900 millones de dólares en dichos pagos. Entre enero y septiembre del año pasado, el servicio acumulado de la deuda pública interna alcanzó los 299.8 millones de dólares, según confirma un informe especial del Banco Central de Nicaragua (BCN).