Claudia Valle*
Me preocupa mucho la situación en la que se encuentra actualmente el Instituto Nicaragüense de Cultura. Como es del conocimiento de muchas personas, esta institución enfrenta una crisis profunda, producto de una serie de factores que pasan por la falta de un verdadero liderazgo y visión clara de lo que debe entenderse por cultura y su contribución al desarrollo del país. No puedo dejar de mencionar los malos manejos administrativos que hubo en el pasado y la inoperancia de ciertas direcciones.
Pese a todas las debilidades que presenta dicha institución, creo que la solución no está en el desmantelamiento de la misma. Se rumora fuertemente que se desea pasar el Archivo, Biblioteca y Hemeroteca Nacional, bajo la administración de otras instituciones del Estado. Es con el valor de la razón y promoviendo un diálogo abierto y sincero como sacaremos al INC de la crisis que atraviesa. En todo caso, si se quieren mejorar y transformar las cosas, el procedimiento más adecuado a seguir debe ser: investigar cómo está la situación en la institución, analizar los resultados para llegar a un consenso y formular recomendaciones pertinentes y eficaces que se lleven a la práctica y beneficien al país.
Promover un cambio en el seno del INC implica también contar con una nueva solidaridad y voto de confianza de las otras instituciones del Estado así como de los organismos y organizaciones que siempre han apoyado a la cultura y por supuesto de todas aquéllas que contribuyen a la cultura de este país. Pero también se hace necesario contar con el compromiso, dinamismo y responsabilidad de los funcionarios que se encuentran al frente de las direcciones del INC.
Resulta siempre más fácil destruir, criticar, desmantelar lo que existe, en lugar de construir y contribuir al fortalecimiento institucional. Muchos de los problemas que se enfrentan actualmente son resultados de las decisiones que se toman a la ligera, sin mayor profundización sobre las causas y consecuencias de las mismas.
A finales de los años ochenta, con el desmantelamiento del extinto Ministerio de Cultura, se perdió una parte valiosa de nuestro patrimonio cultural. Se habla mucho de piñata referida a propiedades físicas, pero nadie habla de la piñata cultural: obras de arte, esculturas, muebles, objetos arqueológicos, etc., que desaparecieron para siempre y que no fueron restituidos al pueblo de Nicaragua.
Propongo entonces que se organice un foro de reflexión abierto ad hoc concebido para ayuda al INC en estos momentos, en el cual participe toda aquella persona que desee aportar su grano de arena para que esta institución salga adelante y para que los que tienen en sus manos los destinos de este país puedan valerse de tales reflexiones y juntos construyamos un futuro original, con diseño propio.
* Secretaria Permanente Adjunta Comisión Nacional UNESCO