- Devotos de todo el país llegaron para llevar agua de su pilita
Lucía Vargas C./Corresponsal
CARAZO.- El agua que emana de la pila del Señor de Esquipulas, en la ribera del río La Conquista, fue llevada en botellas y diversos recipientes por los miles de devotos que se reunieron ayer, atraídos por la milagrosa imagen que cada año celebra su fiesta el tercer viernes de cuaresma.
AGUA PARA CURAR ENFERMOS
Hortensia Obando, de 46 años, llegó desde Villa El Carmen junto a su familia, dijo que visita La Conquista desde niña y acostumbra bajar a la pilita para llevar agua a su casa, la que usa cuando hay algún enfermo.
Este viernes unos 100 buses llenos de fieles entraron al municipio procedentes de Granada, Rivas, León, Managua y otros departamentos.
Doña Olga Virginia, originaria de la comunidad Nandayosa, Mateare, dijo que la tradición la inició su abuelita, quien la llevaba desde que era una niña.
“El agua la uso cuando tengo dolor de cabeza y a veces llegan niños moribundos, se les echa el agua y se curan”, dijo.
La Conquista se ubica a 60 kilómetros de Managua, es uno de los ocho municipios de Carazo. Posee 30 comarcas y la mayoría de su población es de origen campesino y muy empobrecida.
UNA ANTIGUA TRADICIÓN
La fe en el Cristo Negro o Señor de Esquipulas es muy antigua y cada año reúne a miles de fieles que asisten desde la noche anterior para vivir con devoción el rezo del Santo Rosario y la quema de candelas de sebo.
CARDENAL LLAMA A PERDONAR A ENEMIGOS
Esta práctica está muy arraigada en los devotos del Cristo Negro, quienes además llevan ofrendas florales silvestres y ponen milagros.
La misa fue oficiada por el cardenal Miguel Obando junto al clero de la zona.
El Arzobispo de Managua en su mensaje hizo un llamado a perdonar al enemigo para que se acabe el odio que cada día se apodera del país.
Citó el problema de tierras, que dejó muertos en Chinandega y llamó a que se busque una solución inmediata a este problema tan arraigado en el país.