María José Uriarte R.
El Embajador de Costa Rica, Rodrigo Carreras, señaló que sería lamentable que la Asamblea Nacional decidiera imponer un impuesto patriótico a Costa Rica, similar al que se le aplicó a Honduras posteriormente a la aprobación del Tratado Ramírez-López. Sin embargo, agregó que sería una decisión soberana de Nicaragua, ya que ese Poder del Estado puede tomar esa decisión.
Diputados liberales no desestiman esa medida, en respuesta a las declaraciones del Presidente de ese país, Abel Pacheco, quien señaló que iban a defender la soberanía del río San Juan, cuando éste es completamente nicaragüense.
El embajador Carreras reconoció que la respuesta del mandatario costarricense fue “en una forma no muy exacta”, pero que esto fue aclarado en su momento por el canciller Roberto Tovar, al afirmar que se mantiene el respeto de Costa Rica por la soberanía de Nicaragua en el río San Juan, por lo que considera que sería un punto de partida negativo si existiera otra intención.
Para el embajador Carreras, de aprobarse un impuesto patriótico, esto podría afectar el comercio entre ambas naciones, además de al consumidor que adquiere productos de ese país, aunque no cree que en gran medida perjudique a los nicaragüenses que habitan en Costa Rica.
“Es muy lamentable en momentos que estamos buscando la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y República Dominicana; todos los centroamericanos estamos en eso, es algo que no da el mejor ejemplo para los senadores y aquellos en Estados Unidos que se oponen a dicho tratado”, estimó el diplomático.
Enfatizó que ambos gobiernos realizan grandes esfuerzos por no llevar el diferendo a otros niveles, y espera que antes que se venza el período de “tregua” de tres años, en septiembre, puedan presentarse propuestas concretas que resuelvan el diferendo que surge por la navegación de guardias armados por el río San Juan.
Dijo desconocer de manera formal sobre esa propuesta de los diputados liberales.
Por su parte, el canciller Norman Caldera manifestó que es prematuro basarse en acontecimientos que todavía no se han concretado.
“De nuevo nos estamos adelantando a cosas que no están sucediendo, yo preferiría que evitáramos especulaciones, lo lo que necesitamos aquí es generar un clima de tranquilidad”.