Azalia Avilés
El 9 de diciembre pasado, la comisión Nacional Electoral del Partido Conservador (PC) convocó a elecciones internas de juntas directivas de barrios o comarcas, municipales, departamentales y nacional.
Desde esa fecha se inició un proceso de renovación de dirigentes en todos los niveles, a través de elecciones supervisadas por jueces electorales independientes y utilizando el voto secreto para garantizar la libertad de escogencia. El proceso electoral interno culminará con la convención nacional prevista a llevarse a cabo en marzo del corriente año, en la que los 305 convencionales nacionales elegirán, por voto secreto, a la nueva junta directiva nacional, la comisión de ética y disciplina y la comisión nacional electoral.
Los convencionales también decidirán sobre reformas a los estatutos del PC y sobre la política de alianzas para las elecciones presidenciales de noviembre del 2006. Nuestra visión es transformar el PC en un partido moderno que sea ejemplo de democracia partidaria, que tenga presencia permanente en la solución de los problemas nacionales y no sólo durante las campañas electorales y que sea un verdadero vehículo de expresión de las aspiraciones de la población nicaragüense.
En el PC no hay reelección y respetando esa tradición de más de 150 años, el actual presidente, Mario Sebastián Rappaccioli, comunicó al Consejo Nacional que no aspira a ser miembro de la nueva junta directiva, quedando la competencia por la presidencia del PC entre los candidatos que han expresado su interés a las autoridades correspondientes del partido y ellos son: el doctor Aníbal Zúñiga, el doctor Julio Ruiz y el doctor Alberto Saborío.
Nuestro lema es “Dios, Orden y Justicia”, que tiene vigencia plena ante la situación nacional, economía social de mercado y justicia imparcial, que permita la igualdad de oportunidades para todos y todas, así como para continuar en esta lucha democrática, para lograr un país mejor para nuestros hijos.