Wilder Pérez R.
A pesar de que la empresa Nien Hsing, de la Corporación de Zonas Francas, cumplió con los requerimientos ambientales, los malos olores que emanan de su planta de procesamiento de desechos líquidos continúan afectando a los trabajadores y estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA).
La comunidad universitaria denunció que llevan varios meses sintiendo la fetidez, sin embargo, el desmayo del vigilante Orlando Guadamuz los motivó a hacer pública la denuncia.
A juicio de Cristóbal Medrano, director de Medio Ambiente de la UNA, las medidas tomadas por Nien Hsing no fueron suficientes.
Telémaco Talavera, Rector de la UNA, expresó que “no se trata de si huele bien o mal, si el hierro se corroe qué pasará entonces con nuestro organismo, ya secaron nuestras fuentes de agua (locales), tienen beneficios fiscales y mano de obra barata, entonces deben tener obligaciones; va a pasar igual que se hizo con el oro y con el nemagón, pero ahora vamos a exigir una solución”.
El delegado de Managua del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Róger Pérez Elizondo, dijo que la empresa cumplió las exigencias para eliminar los olores meses atrás, pero no bastó. El problema se da cuando la compañía almacena grandes cantidades de polvo comprimido que se descompone, sobre todo los fines de semana, cuando no tienen permiso de la aduana para exportar el material.
El gerente de la empresa, Han Kuang Chang dijo que extenderán el muro frente a la UNA, para evitar que el aire corra horizontalmente hacia ésta.