- Cumbre llenade gestos y simpatía
EFE
BRUSELAS.- La Unión Europea y Estados Unidos protagonizaron el martes una reunión calificada por ambas partes de éxito, llena de gestos de amistad y sonrisas y marcada por un aparente aire desenfadado, pero en la que hasta el más mínimo detalle estuvo milimétricamente planificado.
Las exigencias de seguridad y el estricto protocolo restaron cierta espontaneidad a un encuentro que, a pesar de todo, fue un poco más distendido que las habituales cumbres europeas.
“Probablemente ha sido lo más controlado que se ha visto jamás aquí”, indicaron a EFE fuentes diplomáticas, que explicaron que la delegación estadounidense realizó innumerables visitas al Consejo en las semanas previas a la reunión para verificar el correcto funcionamiento de las cuestiones técnicas y de seguridad.
Todo, hasta el más mínimo detalle había sido planificado y estructurado. Empezando por los asientos que los jefes de Estado o Gobierno ocuparon en la mesa de reuniones.
Conforme marca el protocolo, los líderes se sentaron siguiendo el orden de las presidencias de turno de la UE, por lo que a Bush le tocó de compañero por la izquierda al actual presidente del Consejo de la Unión, el luxemburgués Jean Claude Juncker, y por la derecha al primer ministro británico, Tony Blair, cuyo país ocupará la presidencia a partir del próximo junio.
Durante el encuentro, los camareros sirvieron dulces, galletitas y otros tentempiés, así como aguas y jugos, a todos los dirigentes salvo a Bush, quien trajo su propio personal y su comida y bebida.
También para la foto de familia, donde Bush se situó entre Juncker (izquierda) y el presidente francés, Jacques Chirac, los líderes fueron emplazados según determina el protocolo, que sitúa en primera fila a los presidentes y las mujeres, y detrás a los primeros ministros.
DOS DAMAS MUY ELEGANTES
Esta compenetración llegó hasta el punto de que la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, y la comisaria europea de Relaciones Exteriores, la austríaca Benita Ferrero-Waldner, lucieron ambas trajes de chaqueta prácticamente idénticos y pendientes y maquillaje parecidos.
Además de un corte similar, con chaquetas cortas y semientalladas, ambas eligieron el rojo pasión para los trajes, con la única diferencia de que Ferrero-Waldner lo complementó con un gran foulard, en el mismo color, y un enorme broche en la solapa, lo que contrastaba con el absoluto minimalismo de Rice.
EL RETORNO DEL AS «FRENCH FRIES»
Durante la visita de Bush se produjeron algunos gestos simbólicos para marcar el nuevo acercamiento entre la UE y EE.UU.
Uno de ellos fue el de Bush, que en una cena celebrada ayer con el presidente francés, Jacques Chirac, decidió que las patatas fritas que incluía el menú se llamaban de nuevo “french fries” (patatas francesas) en lugar de “freedom fries” (patatas de libertad) como las denominaron tras la falta de apoyo de Francia a la ocupación en Irak.