Derecho y responsabilidad de la salud

Alfredo J. Dávila Méndez

Hay que reconocer la meritoria responsabilidad con que el Minsa ha reaccionado ante el riesgo de una posible epidemia del rotavirus. Declarar alerta nacional ante este problema, nos da brecha para tomar medidas preventivas y evitar resultados que afecten grandemente la salud de la población.

La salud y el medio ambiente sano son derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico y normativo y en diferentes leyes, políticas públicas y planes nacionales de niñez, adolescencia y juventud; también en convenios internacionales de derechos humanos ratificados por el Estado de Nicaragua.

La Constitución Política en su Artículo 59 expresa que “los nicaragüenses tienen derecho, por igual, a la salud. El Estado establecerá las condiciones básicas para su promoción, protección, recuperación y rehabilitación”. Este derecho lo establece además la Ley 287 o Código de la Niñez, en su Artículo 33. Además expresa en su Artículo 60 que: “Los nicaragüenses tienen derecho de habitar en un ambiente saludable. Es obligación del Estado la preservación, conservación y rescate del medio ambiente y de los recursos naturale”.

Estos dos mandatos de ley marcan las responsabilidades del Ministerio de Salud (Minsa) en la garantía de un derecho humano vital para la vida; el derecho a la salud. Al Minsa le corresponde, a través de sus programas y planes garantizar el acceso a información; a la familia a niñas, niños y adolescentes relacionados a la higiene, seguridad, y la promoción de hábitos y actitudes que fortalezcan el autocuido y el constante estado de bienestar físico y mental de los nicaragüenses.

Apegado a este criterio, señaló que la comunidad juega un papel importante en conjunto con los gobiernos locales y las expresiones de la sociedad, organizada en la garantía de este derecho humano, ya que tienen la responsabilidad de exigir servicios de asistencia médica gratuita y de calidad hospitalaria de niñas, niños y adolescentes colaborando así a la garantía de este derecho.

Asimismo Enacal debe garantizar el servicio de agua potable para asegurar las medidas higiénicas sanitarias en los hogares, centros asistenciales y comunidades donde se han presentado casos.

Esto nos deja claro de que la salud de todos los nicaragüenses depende no sólo del compromiso asumido por el Estado, sino también de la disponibilidad de cumplir con nuestras responsabilidades colaborando e instando al Minsa a garantizar el derecho a la salud física y mental de niñas, niños y adolescentes, mujeres y hombres sin distinción de clase sexo, color, religión y edad, con apoyo de la comunidad y la familia.

Asimismo debemos instar a nuestros niñas, niños y adolescentes a ejercer su derecho a la salud física y mental y el derecho a vivir en un medio ambiente sano, así como también a asumir la responsabilidad de autocuidarse, atendiendo las recomendaciones del Minsa sobre las medidas higiénico-sanitarias.

El derecho y la responsabilidad a la salud, y a un medio ambiente saludable es de todos y todas.

El autor es comunicador y relacionista público de la Procuraduría para laDefensa de los Derechos Humanos

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