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CIA: 5 países potencialmente inestables en América Latina
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WASHINGTON.- El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU., Porter Goss, identificó ayer a Venezuela, Colombia, Haití, Cuba y México como países “potencialmente” inestables en 2005.
Estos países pueden convertirse en “puntos conflictivos” este año, precisó Goss en su comparecencia ante el Comité de Inteligencia del Senado, en la que ha sido interrogado en torno a las principales amenazas que afronta EE.UU.
Aunque el director de la CIA dejó muy claro que el enemigo número uno del país es la red terrorista Al Qaeda, también subrayó su preocupación por la situación en algunos países latinoamericanos.
En el caso de Venezuela, Goss indicó que el presidente Hugo Chávez está consolidando su poder frente a sus oponentes con tácticas “técnicamente legales” y se está inmiscuyendo en otros países de la región con el apoyo del líder cubano, Fidel Castro.
El propio Castro y la isla caribeña también le preocupan a raíz de una caída al suelo del presidente cubano el pasado mes de octubre que, según Goss, ha reavivado la especulación sobre el deterioro de su estado de salud y sobre los posibles escenarios de sucesión.
Por lo que se refiere a Colombia, el responsable de la CIA expresó su temor de que el proceso electoral en este país pueda afectar a los progresos realizados en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico gracias al liderazgo del presidente, Álvaro Uribe.
Asimismo, recordó que los “grupos extremistas” en Latinoamérica, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “siguen siendo una preocupación” porque cuentan con “la mayor capacidad y el más claro propósito de amenazar los intereses estadounidenses en la región”.
Haití también figura en su lista de países potencialmente delicados, al considerar que son “muy turbias” las perspectivas de que las elecciones del próximo noviembre se celebren de forma legítima.
Con respecto a México, el director de la CIA consideró que la campaña para los comicios presidenciales previstos para 2006 puede afectar a la marcha de las reformas fiscal, laboral y energética emprendidas por el país.