L a comercialización de la fosfina quedará establecida sólo para uso industrial mientras terminen los inventarios.

Restringirán uso de la fosfina en el comercio

Ricardo Guerrero N. La fosfina, un gas incoloro, inflamable, que explota a temperatura ambiente, huele a ajo o a pescado podrido, es levemente soluble en agua y es utilizado como plaguicida para la fumigación de productos almacenados en silos y bodegas, será restringido en el comercio local. El uso de este químico en el país […]

Ricardo Guerrero N.

La fosfina, un gas incoloro, inflamable, que explota a temperatura ambiente, huele a ajo o a pescado podrido, es levemente soluble en agua y es utilizado como plaguicida para la fumigación de productos almacenados en silos y bodegas, será restringido en el comercio local.

El uso de este químico en el país se ha convertido en un problema de salud pública por los altos índices de suicidios, ya que es usado como un arma letal y eficiente.

El año pasado se importaron un total de 18 mil kilogramos de fosfina, de los cuales, 16 mil se destinaron al uso industrial. El restante no se sabe a dónde va a parar.

José Augusto Navarro, titular del Mag-For, expresó que la venta de la fosfina para uso comercial ha quedado restringida, y solamente podrán importarla aquellas empresas que se dediquen al almacenamiento de productos agrícolas.

“A pesar que las cifras de suicidios en donde se usa este plaguicida ha aumentado, no podemos dejar de introducirla, ya que los productores quedarían al descubierto”.

Estimó que los agricultores y comercializadores del maní quedarían indefensos y se perderían alrededor de 40 millones de dólares “que es lo que se exporta en maní”, señaló Navarro a la vez que agregó que este plaguicida es vital para las exportaciones de Nicaragua.

Dijo que en todo los países centroamericanos está circulando y se han impuesto las mismas medidas, que sólo sea importado por los industriales y no por los comerciantes.

Orontes Lacayo, presidente de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda), expresó que cada producto tiene sus restricciones de usos, y que en el caso de la fosfina se llegó a un acuerdo que consistía en no importar más, y esperar hasta que se agotaran los inventarios existentes.

Agregó que en Centroamérica nadie ha prohibido la importación de este plaguicida.

“Si no hay fosfina la gente se va a seguir matando, ya sea con un mecate, con una camisa, pero el hecho de prohibir su venta no quiere decir que los suicidios se van a acabar”, señaló Lacayo.

Gustavo Córdova, director de Extensión del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), señaló que el gobierno se gastó sólo el año pasado más de medio millón de dólares en tratar de salvar a las personas que habían ingerido la fosfina. “Con la medida de no comercializarla estamos previniendo esos gastos innecesarios”.

SUSTITUTO

Actellic 50, es el nombre del sustituto de la fosfina, es un concentrado de fosforado. Tiene las mismas funciones que la fosfina con la diferencia que para que una persona quiera utilizarlo como veneno tendría que ingerir unas dos libras.

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