Johnny Cajina Guillén
La comisión parlamentaria de Educación y Medios de Comunicación recomendó ayer a los propietarios de los medios de comunicación televisivos del país, asumir el compromiso de autorregular la emisión de “noticias rojas” con el fin de disminuir la violencia que supuestamente promueve la pantalla chica.
La comisión de Educación exhortó a los propietarios de medios a que ajusten los horarios de transmisión de los espacios noticiosos cargados de violencia, para evitar que sean vistos por los niños.
De los empresarios citados sólo asistieron Octavio Sacasa, propietario de Canal 2, y Jaime Arellano, en representación del Canal 10.
“Somos defensores de una irrestricta libertad de expresión y no estamos aquí para coartarla. Éste es un llamado a la reflexión sobre el tema de la nota roja”, dijo el diputado Fidel Moreno, primer secretario de la comisión.
“El problema es cómo conjugar los derechos de los ciudadanos involucrados en las notas rojas. La solución está en manos de ustedes y creo que el camino no es una ley que los regule”, añadió Moreno.
HORA MÁS CONVENIENTE
El Ministro de Educación, Miguel Ángel García, quien también fue invitado por la Asamblea, consideró necesaria la firma de un “pacto social entre los medios de comunicación y la comisión de Educación, para lograr la autorregulación” de los involucrados.
García sugirió también horarios “más convenientes” para aquellos espectadores “dráculas” ansiosos de sangre en la pantalla chica. Los noticieros de notas rojas bien podrían transmitirse después de las 10:00 p.m., dijo García.
No obstante, para Sacasa, propietario de Televicentro Canal 2, esa sugerencia no es la más acertada.
“El horario para ver televisión lo da la familia que permite a los niños qué ver y qué no. Los padres de familia tienen el control de la televisión”, expresó el empresario televisivo.
Según Sacasa, en Nicaragua los horarios de los telenoticieros no son un capricho sino una costumbre instaurada por el mismo público y, además, “está comprobado que a las 8:00 p.m. ya está acostado el 70 por ciento de la población del interior del país”, aseguró.
Sacasa solicitó a la comisión de Educación una nueva reunión en la que se garantice la participación de los dueños de todas las televisoras, así como los productores, directores y periodistas involucrados en la nota roja, de la que dijo todos eran responsables.
RATING O RESPONSABILIDAD
En una intervención un tanto autocrítica, Jaime Arellano, dijo que los medios de comunicación “tendemos a poner muchas cosas bajo el paraguas de la libertad de expresión y cometemos el error de confundir el compromiso de ser constructivos”.
Arellano dijo que los medios televisivos se debaten ahora “entre hacer lo correcto o lo que te brinda mayor rating”.
“Hay un debate entre el negocio de los medios de comunicación y la responsabilidad. Pero ninguno queremos dar un paso atrás”, expresó.