Leonel Arana
Por lo menos en el caso del asesinato de María José Bravo se hizo justicia. La juez Osorio encontró culpable a Eugenio Hernández y lo sentenció a una pena conmensurable con su crimen a 25 años de cárcel.
Nada podrá traer de nuevo a la vida a esta joven nicaragüense, recién graduada, que al momento de ser asesinada no era mayor de 25 años, es decir tenía una vida entera por delante, pero por lo menos su crimen no quedará impune y el asesino se pudrirá en la cárcel.