Roberto J. Gálvez
En el tramo de la carretera norte entre el paso a desnivel de Portezuelo y La Subasta existen un total de catorce cortes al boulevard. De estos, cinco son entradas privadas que sirven únicamente a empresas como Casa Pellas, Tanic, Copa, Sinter, y a la Corte Suprema de Justicia (CSJ). El resto coinciden con calles de uso público excepto la de la estación de bomberos, al lado oeste de Tanic.
Entre La Subasta y la rotonda de la Zona Franca hay también 14 cortes al boulevard de la carretera norte. Ocho de estos sirven como entradas o salidas privadas para el Hotel Camino Real (2), Fuerza Aérea, gasolinera Esso (2), gasolinera Shell (2) y el Hotel Best Western Las Mercedes.
Ninguna de estas entradas privadas debió haber sido construida, excepto la de los bomberos que debería tener un semáforo para detener los vehículos en ambas direcciones cuando salen los camiones contra incendios, ya que representan un peligro latente al tráfico de vehículos y dificultan su flujo. Estas entradas pueden propiciar accidentes cuando, por ejemplo, algunos taxeros irresponsables hacen giros ilegales en U, cuando automovilistas invaden (cortan) bruscamente los dos carriles que bajan del paso a desnivel en dirección hacia La Subasta en su afán de entrar a rápidamente a Casa Pellas, etc.
Estas entradas privadas ya han causado accidentes automovilísticos y los seguirán causando mientras no se rectifiquen. Una de las razones posibles de la existencia de estas entradas es la falta de retornos, comunes en muchas carreteras de otros países.
El MTI debería reducir al mínimo posible estos cruces vehiculares al bulevar de la carretera norte promoviendo el retorno de los vehículos con el uso de las rotondas de la Fuerza Aérea, de la Zona Franca y el paso a desnivel de Portezuelo.
Otra forma es la creación de retornos “virtuales” por medio de calles que den a un semáforo para proteger a los vehículos que corten la carretera norte.