Adolfo Marenco Corea*
Invito al señor Fabián Medina a reflexionar sobre algunas afirmaciones que viniendo de un periodista de prestigio como es él, pueden crear la percepción de una realidad inexistente.
Me refiero a la afirmación que hizo en la columna “En letra pequeña”, publicada en LA PRENSA del 27 de enero del corriente: “con el respaldo de algunos jefes policiales…¡Olvídense que la sentencia sería la que ahora conocemos”. Esto, en relación a la condena del acusado Eugenio Hernández por asesinato en la persona de la periodista María José Bravo.
Desde mi condición de oficial de la Policía Nacional (Somoto), institución a la que orgullosamente pertenezco, le solicito de la manera más respetuosa al señor Medina, informarle a la opinión pública, o denunciar ante las autoridades correspondientes, a esos jefes que asegura respaldan al hoy condenado, para que sean castigados por la responsabilidad que su conducta implica.
De no tener los elementos de prueba que sustenten esta afirmación, mucho le agradecería al señor Medina lo deje saber para subsanar en parte el daño ocasionado a la imagen de nuestra institución.
Estoy consciente de que, como personas, al igual que el periodista Medina, podemos cometer errores o, incluso, delitos. Pero la ciudadanía debe tener la confianza de que existe la voluntad institucional de castigar a los delincuentes con firmeza.
* Oficial de Policía