- Según la madre de la menor, la Policía no ha investigado bien el caso
Heberto Jarquín M. Corresponsal/ TriÁngulo Minero
Keylin Antonia Colindres Blandón, de 11 años, desapareció de su casa de habitación ubicada en Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte, desde el viernes 17 de diciembre del 2004. Su madre María Blandón Molina afirma que la menor fue raptada por una mujer a quien sólo conoce como Lucía Picado, de 23 años.
“El día que mi niña se extravió yo andaba haciendo un mandado, cuando volví a la casa me dijeron que Lucía Picado la había llevado a un baile. Inmediatamente fui a buscarlas al centro nocturno donde se encontraban, pero alguien les avisó y pude ver cuando las dos salieron huyendo en una bicicleta”, relató María Blandón.
Blandón dijo que supuestamente Picado tiene cómplices que le ayudaron a llevar a su hija Keylin hacia Puerto Cabezas.
“Tengo miedo, porque me han dicho que esa mujer (Lucía Picado) es alcohólica y drogadicta; además tiene fama de reclutar adolescentes para trasladarlas a burdeles”, agregó.
AUTORIDADES INDOLENTES
María Blandón señala que la misma noche que raptaron a Keylin ella fue a poner la denuncia a la sección de Policía de Rosita. “Pero nadie quiso atenderme y eso le permitió a la captora llevarse impunemente a mi hija”, aseguró.
Blandón dijo que hasta el martes 11 de enero un oficial del Orden Público se dispuso a recibirla para conocer e investigar el caso. “Ellos (Policía de Rosita) son responsables de lo que pueda pasarle a mi niña”.
El jefe de la unidad de Policía de Rosita, teniente Jaime Chavarría Velásquez, dijo que el caso es competencia del Juzgado de Distrito de Siuna y que solicitará ayuda de sus colegas de Puerto Cabezas para buscar a la menor.
TRUENA FEMINISTA
La coordinadora del colectivo de mujeres Gaviota en Rosita, Nepthalia Herrera Cárcamo, afirmó que es alarmante el elevado índice de impunidad en que quedan los casos de abusos en contra de menores.
“Si las autoridades no actúan diligentemente, los delincuentes que violan, maltratan o secuestran a niños, niñas y adolescentes, se van a sentir alentados a seguir cometiendo sus fechorías”, opinó Herrera, quien exhortó a la Comisaría de la Mujer y a la Fiscalía a hacer presencia en todo el territorio del Triángulo Minero.
“De esta forma evitarían que prescriban los delitos a que los transgresores que atentan contra la niñez queden libres por vencimiento de término”, concluyó.