José Inés Rosales Guillen, sobreviviente a la explosión de una mina antipersonal, recibe su diploma de capacitación.

Víctimas de minas logran capacitación

Arlen Pérez Hildebrando Salazar tiene 40 años, su sueño es poner un taller de ebanistería en Estelí, donde asegura podría florecer este negocio. Aprendió este oficio en un curso para víctimas de minas antipersonales. Salazar es parte de los 39 graduados del Programa Atención al Desminado de Centroamérica (PADCA) de la Organización de Estados Americanos […]

Arlen Pérez

Hildebrando Salazar tiene 40 años, su sueño es poner un taller de ebanistería en Estelí, donde asegura podría florecer este negocio. Aprendió este oficio en un curso para víctimas de minas antipersonales.

Salazar es parte de los 39 graduados del Programa Atención al Desminado de Centroamérica (PADCA) de la Organización de Estados Americanos (OEA).

“Nos sentimos muy satisfechos porque aprendimos algo para integrarnos a la sociedad y así poder enfrentar la parte económica”, expresó Salazar quien espera poder enseñar a sus cinco hijos los conocimientos aprendidos.

El PADCA ha graduado a un total de 137 víctimas de las minas. Una de ellas es también Corina Zeas Centeno, de 36 años, quien formó parte de la cuarta fase del programa de capacitación técnica a sobrevivientes de minas.

Zeas Centeno fue afectada por una mina antipersonal que le cercenó una de sus piernas hace 16 meses en Wiwilí. Con el PADCA aprendió corte y confección, lo que le ha dado una oportunidad de valerse por sí misma.

Por su parte José Isaías Cardoza, de 30 años, y con cinco hijos, señaló que lo mejor de adquirir nuevos conocimientos es usarlos para salir adelante.

“Vivo en un terreno que ni mío es, mi casita es humilde, de plástico y sin embargo he salido adelante con la lucha de mi esposa, y ahora ya estoy preparado para el futuro”, dijo Cardoza quien fue afectado por una mina en la comunidad El Tortuguero, del municipio de Bluefields.

NICARAGUA APOYA A OTROS PAÍSES

William McDonough, coordinador de programas de Acción contra Minas, manifestó que la OEA ha beneficiado a más de 700 personas en Nicaragua, lo que representa un 94 por ciento de las víctimas registradas.

Pero según McDonough Nicaragua no sólo recibe ayuda sino que también contribuye con la labor de desminado en otros países.

“Los militares nicaragüenses con mucha experiencia colaboran con nosotros en Perú y Ecuador como supervisores y monitores internacionales”, añadió.

El Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) juega un papel muy importante al brindar las capacitaciones a los beneficiados del PADCA.

“No sólo es un placer, es una obligación porque por ley el Estado a través del Inatec tiene que tener este tipo de programas”, expresó Roberto Porta, director del Inatec.

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