- Madre se los “celebra” con sopa de frijoles y guineos machacados
Silvia González SilesCORRESPONSAL/JINOTEGA
Rosa Nidia Martínez, de 35 años, y originaria de la comunidad de Aventina, Jinotega, cumplió ayer un año de haber dado a luz a cuatro niños, tres mujercitas y un varón, producto de una violación.
Han transcurrido 12 meses después que este acontecimiento conmocionó a la ciudadanía y aun más a la madre, quien nunca se imaginó que con este parto su descendencia pasaría de cuatro a ocho hijos y sin contar con recursos ni el respaldo de una figura paterna.
Encontramos a Rosa “celebrando” el primer año de vida de Rosa Magda, Ruth Esther, Ana Fabiola y Jorlin Isaac, con un plato de sopa de frijoles con guineos cocidos machacados y rodeados de un enjambre de moscas que no respetan ni un solo rincón de la casa.
En medio de tanta pobreza y viviendo de la caridad pública, Rosa Nidia se las ha ingeniado para criar a estas cuatro criaturas, aunque para ello haya tenido que pedir de casa en casa.
Sumado a esto, Rosa Nidia también enfrenta el problema de atender amorosamente a cuatro niños, quienes la mayor parte del tiempo demandan a la vez el regazo de su madre.
POCO DINERO, MUCHOS CHAVALOS
Basta hablar del sustento diario y las lágrimas corren por las mejillas de Rosa Nidia, pues dice que sus pequeños casi siempre están llorando porque quieren comer, pues la leche no es suficiente para sus edades, según lo que los médicos le han dicho, pero le es imposible conseguir otros alimentos porque no trabaja, debido a que todo su tiempo se lo dedica a sus hijos.
La madre de los cuatrillizos lamenta que no hay un programa especial para cubrir a las mujeres como ella, pues de no ser que sale a pedir a la calle la comida y vestido para sus hijos éstos ya se hubieran muerto de hambre.
“Ojalá nos ayuden a los que no tenemos”, señaló al momento que recorremos la vivienda y nos lleva hasta el lavandero donde se observa la ropa sucia que muchas veces se le pudre, ya que carece hasta de jabón para lavarla.
UNA TAREA DIFÍCIL
Desde que los niños nacieron, Rosa Nidia prácticamente no se ha despegado de ellos, pues hasta cuando anda pidiendo están con ella.
Relata que después de la Primera Dama, sus ángeles han sido los periodistas, quienes constantemente les están haciendo llamados a las personas de buen corazón para que les lleven leche y comida a sus hijos, quienes en varias ocasiones se han tenido que alimentar con agua y azúcar.
“Yo continúo esperando el cumplimiento de la palabra que me dio doña Lila, que mientras ella estuviera en el cargo de obras sociales continuaría ayudándome, porque en estos momentos han sido empresarios y personas que omiten su identidad, quienes me han extendido la mano y espero me sigan ayudando, porque de lo contrario no sé qué pasará de aquí en adelante, pues mis otros hijos tuvieron que irse a cortar café”, dijo.
FESTEJOS
Los cuatrillizos de la campesina Rosa Nidia Martínez recibieron, en su primer cumpleaños, una mudadita cada uno, de parte de la señora Ana Herminia Pérez, quien anunció que el fin de semana les estará obsequiando una piñata, por lo que espera que otras personas se le unan a esta celebración.