Mirna Velásquez Sevilla
La posibilidad de un arreglo judicial entre el abogado Marlon Gerónimo Sánchez y el procurador Alberto Novoa y el director de Migración y extranjería Avil Ramírez, se desvaneció ayer luego que Sánchez no se presentó a la citatoria judicial para un trámite de mediación.
Tanto Novoa como Ramírez fueron citados junto a la subdirectora de Migración y Extranjería, Nidia Barbosa Castillo y Lía Verónica Silva, jefa del departamento de Nacionalidad, a un trámite de mediación en un juicio promovido por Sánchez, cuyos delitos imputados son abuso de autoridad, asociación para delinquir, infidelidad en la custodia de documentos, revelación de secretos, morosidad y negligencia al haber propiciado supuestamente la salida del país del ex director del Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) Alejandro Fiallos Navarro, para evadir una orden de captura.
RECHAZAN CARGOS
Novoa y los demás procesados rechazaron los delitos atribuidos y dejó claro que detrás del denunciante —quien se identifica como un estudiante— existen intereses para deslegitimar y excluir a personas que han luchado en contra del sistema corrupto.
“Mi único ‘delito’ según el libelo (acusación) es que le dije que el señor Alejandro Fiallos no se encontraba en el país, versión que no recuerdo. Pero le digo al que está detrás del denunciante que no tengo temor”, enfatizó Novoa.
Ramírez expresó que la ausencia del denunciante es una prueba más de que la denuncia es infundada.
El procurador apeló a que “no todo el sistema judicial se encuentra podrido y aún existen jueces honestos”, manifestó el procurador Novoa.