Beatriz Céspedes L.CORRESPONSAL/ RÍO SAN JUAN
El aumento en el caudal y el nivel de agua del río San Juan en la zona aledaña a la desembocadura del río Sarapiquí, es la única consecuencia percibida en Nicaragua luego que se desbordara ese río que desemboca en las aguas del San Juan y que ha dejado serios daños en las poblaciones costarricenses El Limón, Sarapiquí y Talamanca
“Afortunadamente no tenemos ningún hecho que lamentar”, aseguro a LA PRENSA el coronel Ricardo Sánchez, jefe del Destacamento Sur, del Ejército Nacional, institución que tiene la responsabilidad del resguardo de la zona fronteriza sur.
Sánchez enfatizó en las escasas probabilidades de que el incremento en el caudal del río ocasione daños físicos en la zona que va desde la línea de mojones en las cercanías de El Castillo, hasta la zona del delta del San Juan, ya que es una zona deshabitada en el sector nicaragüense por ser parte de la Reserva Indio Maíz.
Mientras que en la ribera del sector costarricense sí existen fincas dedicadas a la agricultura y ganadería, explicó el militar.
PERSONAL LISTO
El jefe militar reiteró que la unidad castrense mantiene un destacamento de guardia combativa permanente y embarcaciones listas, ante cualquier eventualidad en la franja fronteriza del río San Juan.
Los medios de comunicación costarricenses reportan en el sector de ese vecino país, 5,500 evacuados que se han ubicado en 50 albergues. También evaluaron los daños ocasionados en cuatro rutas de carreteras que fueron cortadas por las inundaciones y 13 puentes destruidos.
Las autoridades sanitarias del país del sur previenen los brotes de malaria y dengue. Las pérdidas han sido valoradas por las autoridades costarricenses en 800 millones de colones.