- Nica Fruit Company ejecuta acción por más de seis millones de córdobas
Mario José Moncada
La empresa Parmalat Nicaragua enfrenta un nuevo embargo por el orden de los seis millones de córdobas. Esta vez ejecutado por la empresa nacional Nica Fruit Company, cuyo propietario Alejandro Llanes, demanda el pago de una indemnización en reclamo de un supuesto acuerdo para no competir en el mercado local durante cinco años.
Fuentes judiciales que solicitaron el anonimato confirmaron que el embargo ejecutivo se realizó el 23 de diciembre pasado a varias cuentas bancarias y algunos bienes de Parmalat Nicaragua, pero los ejecutivos de la empresa decidieron recientemente introducir un recurso de nulidad que aún está por resolverse.
Según la información, el embargo afectó dos cuentas que Parmalat tiene en dos bancos de Nicaragua. Una por el orden de los 1.3 millones de córdobas en el Banco de América Central (BAC), y otra por 4.8 millones de córdobas en el Banco de la Producción (Banpro).
En declaraciones escuetas a LA PRENSA, Llanes confirmó la ejecución del embargo, el que dijo se realizó “como último recurso” al no llegar a un acuerdo con los ejecutivos de la transnacional italiana, para que le pagaran una suma, que no precisó, por un acuerdo mediante el cual Nica Fruit Company no se iba a involucrar en el mercado local con determinados productos.
El acuerdo, según Llanes, surgió cuando en 1999 Parmalat adquirió la antigua empresa La Perfecta, de la cual era propietario.
“De ninguna manera nosotros queremos afectar las operaciones de Parmalat y de ninguna manera quiero dañar al gremio lácteo, donde yo nací. Lo que queremos es llegar a un acuerdo”, dijo Llanes.
Pero el abogado de Parmalat, Allan Zambrana, respondió que “en realidad lo que aparentemente tratan tanto el señor Alejandro Llanes como la empresa Nica Fruit es llevar a la práctica judicial, la competencia que se tiene que dar en el mercado”.
Aseguró que la parte acusadora “no tiene un instrumento legal, en el cual puedan soportar que de parte de Parmalat exista un compromiso”.
Zambrana dijo que en todo caso, los demandantes establecieron a criterio discrecional que “supuestamente Parmalat debe una suma de dinero”, sin haber realizado un peritaje.
EN PROFUNDA CRISIS
Parmalat Nicaragua se vio salpicada el año pasado por la crisis que afectó a la transnacional italiana de alimentos, cuando su fundador Calixto Tanzi fue acusado por el Gobierno de Italia por irregularidades contables que superan los 18 mil millones de córdobas.
En febrero del 2004 el BAC de Nicaragua y el Tower Bank de Panamá embargaron la filial en Managua de la transnacional italiana, por una deuda que llegaba a los cinco millones de dólares.
Dicho dinero fue enviado a Tanzi, según admitió en su oportunidad el ex ejecutivo de la filial, Aldo Camorani, lo cual habría hecho “de buena fe”, aseguró entonces.
El asunto fue solventado con un préstamo otorgado por el grupo financiero Lafise que se vio luego involucrado en un litigio con el ex banquero Haroldo Montealegre, quien hasta octubre pasado, estaba siendo beneficiado por decisión judicial con el pago de los fondos embargados.
Precisamente el abogado Zambrana recordó que “el patrimonio de la empresa está grabado en virtud del crédito que se obtuvo con Lafise-Bancentro y que se está pagando como se ha ordenado judicialmente”.
Parlamat acopia 130 mil litros de leche al día.