- Peritos de la Policía realizaron ayer la reconstrucción del accidente
- Mientras familiares y amigos sepultaron a Kener en medio del dolor y el llanto
Luis Alemán Saballos
Los restos del niño Kener Andrés Montes Saravia, de dos años, fallecido siete días después de ser arrollado por una camioneta sobre la pista El Dorado, fueron sepultados ayer en medio del dolor y el clamor de sus familiares que pidieron justicia y todo el peso de la ley en contra de un adolescente, señalado como autor del accidente ocurrido la noche del pasado 31 de diciembre.
Kener fue el segundo miembro de la familia Saravia Vázquez que falleciera víctima del accidente. Un tío del niño, Carlos Jonathan Saravía, de 25 años, murió de forma instantánea quedando su cuerpo a 25 metros de distancia de donde fue el impacto de la camioneta roja Nissan, con placas 179-353, propiedad del señor Alberto Lazo, padre del adolescente señalado como autor del accidente.
Leonor Saravia, madre de Carlos Jonathan y abuela de Kener, exigió al Ministerio Público se haga todo el esfuerzo para que el autor de la muerte de su hijo y nieto pague su irresponsabilidad.
Afirmó además que no estará dispuesta a llegar a ningún arreglo con los padres del adolescente, tal y como lo expresó el doctor Aldo Solórzano, abogado defensor, quien señaló la posibilidad de proponer un arreglo .
INSPECCIÓN DEL LUGAR
Mientras los familiares sepultaban a Kener, en la pista El Dorado peritos de laboratorio central de la Policía Nacional realizaron la reconstrucción del accidente, señalando principalmente las distancias de donde ocurrió el impacto y donde quedó el cadáver de Carlos Jonathan y la bicicleta donde ambos viajaban y que fue arrastrada cerca de 60 metros.
¿CULPABLE?
Alberto Lazo, padre del adolescente involucrado en el accidente, afirmó que su hijo no tuvo culpa en el hecho y que el tío del niño fue quien violentó una señal de tránsito al cruzar sin fijarse, y que quedó comprobado que Carlos Jonathan andaba ebrio.