- Escaparon de 86 años de miserias
Ricardo ZúñigaAP
La temporada del beisbol de Grandes Ligas tuvo un final de cuento de hadas. Los Medias Rojas de Boston, la franquicia maldita por Babe Ruth, celebraron su primer campeonato en 86 años al compás de tres dominicanos y millones de leales seguidores.
El epílogo, sin embargo, parece haber sido sacado de un libro de horror: un escándalo de uso de esteroides que salpicó a Barry Bonds y su récord de jonrones, junto a algunas de las más grandes estrellas del deporte.
La noticia estalló a principios de diciembre cuando se filtró el testimonio de Jason Giambi a un jurado investigador, reconociendo haber usado esteroides suministrados por el entrenador personal de Bonds y creados por una compañía de California.
Luego afloraron las declaraciones del propio Bonds, admitiendo haber usado dos sustancias descritas como esteroides, aunque el toletero de los Gigantes de San Francisco asegura que desconocía su contenido.
La noticia hizo olvidar a muchos que unas semanas atrás el triunfo de los Medias Rojas era el tema de conversación obligado entre los aficionados del beisbol.
Boston, incapaz de sacudirse de la sombra del Bambino Ruth y su historial de fracasos, parecía encaminado a otro humillante invierno después de verse abajo 0-3 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana frente a sus acérrimos rivales, los Yanquis.
COMENZÓ LA MAGIA
Cargados por el milagroso madero del dominicano David Ortiz, quien decidió dos partidos con sus poderosos batazos, los Medias Rojas ganaron un juego tras otro hasta sacar del camino a los Yanquis.
Ortiz fue nombrado jugador más valioso de la serie de la Liga Americana.
En la Serie Mundial, fue el bate de otro dominicano, Manny Ramírez, el que tronó frente a los Cardenales de San Luis que, a pesar de haber sido el mejor equipo en las Mayores durante la temporada regular, no pudieron frenar el empuje de los inspirados Medias Rojas y cayeron barridos en cuatro desafíos.
Ramírez fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial y su compatriota Pedro Martínez, en la que fue su última aparición con el uniforme de Boston, salió airoso en el tercer partido con una joya de siete innings y tres hits. Martínez lanzará la próxima temporada con los Mets de Nueva York por cuatro años y 53 millones de dólares.
En general, el 2004 fue otro año de ensueño para los dominicanos y el resto de los latinoamericanos en el beisbol.
El dominicano Vladimir Guerrero, en su debut con los Angelinos, fue seleccionado Jugador Más Valioso de la Liga Americana por un abultado margen. Bonds, con otra sensacional temporada, recibió el galardón en la Liga Nacional.
Por su parte, el venezolano Johan Santana estuvo intratable en la segunda mitad de la campaña y cargó con el premio Cy Young de la Liga Americana de forma unánime.
El venezolano ganó el Cy Young, terminó con récord de 20-6, y lideró la liga con promedio de carreras limpias de 2.61 y propinó 265 ponches.