Las epidemias empezaron a amenazar a los sobrevivientes del maremoto en Asia, y para evitarlas las autoridades están incinerando cadáveres, fumigando las playas y vacunando a niños y adultos.

Saldo fatal superará los cien mil muertos

También hay más de 500 mil heridos y decenas de miles desaparecidos Chris BrummittAP BANDA ACEH, INDONESIA.- La cifra de muertos por el sismo que golpeó a 12 países de Asia y África aumentaba anoche y llegaba a casi 77,000 muertos, aunque la Cruz Roja calcula que podría sobrepasar los 100,000. En tanto, la ayuda […]

  • También hay más de 500 mil heridos y decenas de miles desaparecidos

Chris BrummittAP

BANDA ACEH, INDONESIA.- La cifra de muertos por el sismo que golpeó a 12 países de Asia y África aumentaba anoche y llegaba a casi 77,000 muertos, aunque la Cruz Roja calcula que podría sobrepasar los 100,000.

En tanto, la ayuda internacional continuaba llegando a los países sacudidos por el sismo y maremoto del domingo.

En Indonesia, los sobrevivientes se amontonaban alrededor de cajas de alimentos, mientras que las autoridades y agencias de ayuda humanitaria tratan de resolver problemas logísticos, escasez de vehículos y combustible, para distribuir la ayuda internacional que se acumula en los aeropuertos, como el de Banda Aceh.

Los equipos de rescate apilaban cientos de cadáveres en fosas comunes para evitar la propagación de enfermedades.

En el sur de India, los paramédicos iniciaron la vacunación de miles de sobrevivientes para prevenir brotes de cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A y disentería, mientras que las autoridades rociaban con desinfectantes las playas donde aparecieron cadáveres. En Sri Lanka se temen epidemias de enfermedades propagadas por el agua, como la diarrea.

LOS PERDIDOS

En tanto, la odisea de familiares por encontrar a sus seres queridos continúa. En la internet se pueden encontrar cientos de mensajes sobre los desaparecidos, mensajes breves, pero desgarradores. “¿Dónde estás?”, reza uno de ellos. Cuatro días después de la tragedia, muchas familias desconocen el paradero de sus allegados e inclusive en el caso de muerte, temen no recuperar nunca los cadáveres.

Si bien la esperanza de hallar a alguien con vida es cada vez menor, aún aparecen sobrevivientes. El miércoles, en Sri Lanka, donde han muerto más de 22,000, el pescador Sini Mohammed Sarfudeen fue rescatado por un helicóptero de la Fuerza Aérea tras estar a la deriva en pleno mar abierto.

Aviones de la Fuerza Aérea india evacuaron a miles de supervivientes de la remota isla de Car Nicobar. Algunos caminaron durante varios días alejándose de sus arrasadas viviendas hasta llegar a una base militar.

Periodistas emplazados en la isla no obtuvieron permiso para abandonar la base para verificar si 8,000 personas habían muerto.

El presidente estadounidense George W. Bush anunció que su país, junto a India, Australia y Japón conformaron una coalición internacional para coordinar el envío de ayuda y reconstrucción de los 4,827 kilómetros de costa afectada en el Océano Índico.

CIFRAS TRÁGICAS

Hasta el momento, India ha dado un parte con casi 7,000 muertos, mientras que Indonesia reportó 45,268, sin contar los que murieron en su costa occidental de Sumatra, donde se piensa que hay más de 10,000 muertos sólo en esa ciudad.

El epicentro del terremoto, el peor en los últimos 40 años, se localizó cerca de Sumatra, ciudad que quedó prácticamente destruida. Las imágenes de la localidad desde el aire mostraban capas de barro y agua tapándola.

En las calles de Banda Aceh, la principal ciudad de la provincia indonesia de Aceh, los militares lograron entregar suministros alimenticios, entre otros, a sus habitantes.

El mayor general Endang Suwarya, comandante de la provincia, dijo que el 75 por ciento de la costa occidental de Sumatra quedó destruida.

Con decenas de miles de personas aún sin aparecer, el jefe de apoyo de las operaciones de la Cruz Roja, Peter Ress, dijo que la tragedia podría dejar un balance de más de 100,000 muertos. Hasta el momento se han reportado más de 500,000 heridos.

“Tenemos muy poca esperanza, exceptuando milagros individuales”, dijo Jean-Marc Espalioux, presidente del grupo hotelero Accor, sobre los miles de turistas y habitantes del sur de Tailandia, incluyendo a 2.000 escandinavos.

Sin agua potable y las tuberías rotas por la fuerza arrolladora del agua, la propagación de las enfermedades es uno de los mayores problemas que se está tratando de detener.

Los grupos de ayuda humanitaria se esforzaban por implementar lo que describieron como la mayor operación de auxilio de la historia, la cual busca alejar la amenaza de epidemias de cólera y malaria que podrían desatarse donde los suministros de agua están contaminados por cadáveres y escombros.

Millones de personas están ante un “riesgo muy alto”, dijo la agencia para niños de la ONU, UNICEF.

Por otra parte, se reportaron saqueos generalizados en las devastadas islas turísticas de Phuket y Phi Phi de Tailandia, donde turistas europeos y australianos dejaron su dinero y joyas al huir, o al ser arrastrados por las aguas.

Además de India, Tailandia, Indonesia y Sri Lanka, los otros países afectados fueron Malasia, Myanmar, Bangladesh, las Maldivas, Somalia, Tanzania y Kenia. En África el impacto fue menor y los muertos fueron en decenas.

Millonada perdida

Aunque es pronto para calcular los costos económicos del desastre, la mayor reaseguradora del mundo, Munich Re de Alemania, estipuló el daño a los edificios en las regiones afectadas en al menos 13,600 millones de dólares. En las devastadas islas turísticas de Phuket y Phi Phi de Tailandia, hay un saqueo generalizado porque turistas europeos y australianos dejaron allí su dinero y joyas.

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