Alfonso Efraím Castellón Ayón
El Presidente de la República no debe ceder su solio presidencial a su adversario político, a menos que se trate de un debate público. Las dos veces que el ingeniero Enrique Bolaños ha permitido al señor Daniel Ortega el uso del micrófono, le ha dado éste una lección de habilidad y destreza política. Ya sabemos quién es el mentiroso, mas tenemos que tragarnos dichas mentiras por falta de experiencia política de nuestro gobernante.
Que Dios ilumine y proteja al señor Presidente para que no siga con la brújula al garete. No hay duda alguna que su orfandad política le obligará a torcer el brazo o resignarse a terminar su período presidencial como una marioneta de los hombres fuertes del PLC y el FSLN. Los pueblos se merecen los gobiernos que tienen, pero los gobernantes, con el respaldo de sus electores pueden cambiar el rumbo de las cosas usando su experiencia política y actuando con astucia, sagacidad y honradez.