Los exportadores mundiales de textiles y vestuario tendrán abierto totalmente el mercado.

A las puertas apertura textilera

En 2005 se liberalizará comercio mundial de textiles, con posibles consecuencias para pequeños exportadores, advierte OMC Centroamérica debe estar alerta María Antonia López M.ginebra, suiza La apertura el próximo año del mercado mundial al comercio de textiles podría afectar a los países menos desarrollados y sus exportaciones del sector, si no se han tomado las […]

  • En 2005 se liberalizará comercio mundial de textiles, con posibles consecuencias para pequeños exportadores, advierte OMC
  • Centroamérica debe estar alerta

María Antonia López M.ginebra, suiza

La apertura el próximo año del mercado mundial al comercio de textiles podría afectar a los países menos desarrollados y sus exportaciones del sector, si no se han tomado las medidas necesarias para hacer frente a la cantidad de productos que ingresarán a Estados Unidos procedentes de Asia.

Así lo advirtió un funcionario de la Organización Mundial de Comercio (OMC), relacionado al Instituto de Formación y Cooperación Técnica de la entidad, quien habló bajo condición de anonimato, durante un seminario a periodistas latinoamericanos copatrocinado por la Fundación Friedich Ebert.

El alto cargo detalló que la industria textil en el mundo representa el siete por ciento del comercio mundial y el 14 por ciento de generación de empleo.

Para los países centroamericanos la industria textil es de vital importancia, dado que está concentrada en parques con beneficios fiscales especiales como las zonas francas.

En Nicaragua el sector exporta poco más de 550 millones de dólares al año, aunque sólo 140 millones corresponden a exportaciones con valor agregado. Mientras, en El Salvador el sector representa el 64 por ciento de las exportaciones totales.

Los países del istmo, agregó el experto, tendrán un impacto en su balanza de pagos, pues es posible que vean reducida su producción porque los proveedores también tendrán algún impacto en sus costos de producción o bien decidan retirar sus instalaciones y cancelar ese aporte exportable.

Sin embargo, recordó que algunos países han logrado un trato preferencial para la introducción de materia prima a la industria textil.

Es el caso de Centroamérica con las cuotas establecidas mediante el acuerdo comercial firmado con Estados Unidos (DR-Cafta). Sin embargo, el acuerdo solamente será posible hasta que sea ratificado en los Congresos de los países involucrados.

Pero debido a que en enero del 2005 expira el Acuerdo de Textiles y el Vestido (ATV) que decidió implementar la OMC los grandes exportadores a la fecha serán los beneficiados.

Dentro de esos exportadores figuran China, India, Pakistán y Egipto, países que a partir del primero de enero podrán enviar sus exportaciones sin ninguna restricción. Éstos estarán llevando al mercado productos con precios más bajos, lo que podría beneficiar al consumidor.

Pero igual los comercializadores continuarán usando las cadenas ya establecidas para continuar con la distribución y los tiempos de entrega iguales. De tal manera que allí también será necesario hacer algunos ajustes, dijo el experto de la OMC.

Ese nuevo reacomodo del mercado “entonces será una discusión abierta desde enero del 2005 pues se trata de identificar quiénes serán en realidad los que paguen el costo de la liberación de cuotas de textiles y vestuario”.

El funcionario de la OMC señaló que parte de los planes contingentes que se prevén una vez se liberen las cuotas es un aporte de colaboración financiera que el Fondo Monetario Internacional está dispuesto a dar a los afectados.

El origen del acuerdo textilero

Los acuerdos comerciales para el establecimiento de cuotas sobre las exportaciones de textiles surgieron de varias negociaciones derivadas de los Acuerdos sobre el algodón, vigentes para el período 1961-1973, que concluyeron con el llamado Acuerdo Multifibras para la etapa de 1974 a 1994.

Este acuerdo estaría basado en la aplicación de salvaguardias selectiva a algunos países, bajo un régimen de medidas de ingreso por cuotas.

La aplicación de esa medida llevó a un desplazamiento de la producción, por lo que países afectados decidieron hacer negocios bilaterales e instalarse con sus fábricas en otros sitios donde no tuvieran tantas restricciones, como sucedió inicialmente con Korea y Hong Kong.

En tanto, el Acuerdo Multifibras no tenía mayor control y su aplicación estaba siendo a conveniencia de algunos. Los países desarrollados eran los que tenían mayores contingentes y por ende los asiáticos resultaron ser los más afectados.

Sin embargo, cuando se realiza la Ronda de Uruguay se decide hacer algunas modificaciones al comercio vigente de textiles. Es cuando se define el Acuerdo de Textiles y Vestido (ATV) impulsado por la Organización Mundial de Comercio (OMC) y que establece un plazo de diez años para la restricción de importaciones textileras a los países de mayor importación, en este caso Estados Unidos.

Este período de transición fue definido desde 1995 hasta el 2004.

La apertura dará lugar a que los países productores y exportadores de textiles manden sus productos a los grandes mercados, sin cuotas algunas, como actualmente sucede en el mercado internacional.

ALGUNOS BENEFICIOS

La apertura del comercio de textiles y vestuario es calificada como una medida para eliminar una anomalía que ha estado vigente durante más de 40 años desde que se hicieron los Acuerdos sobre el algodón. Además, se cree que el comercio será más fiable ya que habrá una aplicación de normas bajo un sistema multilateral patrocinado por la OMC. Se estima que los precios podrían bajar para el consumidor.

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