Megan Wunsh.

Estudiante norteamericana financia construcción de escuela en Mulukukú

Siendo estudiante de secundaria comenzó colecta de fondos para construir escuela Wilder Pérez R. A los 15 años y con 3,600 dólares disponibles, cualquier joven de la secundaria en Estados Unidos podría estar pensando en comprar un automóvil, pero en el caso de Megan Wunsh, la situación es diferente. Ella decidió construir una escuela para […]

  • Siendo estudiante de secundaria comenzó colecta de fondos para construir escuela

Wilder Pérez R.

A los 15 años y con 3,600 dólares disponibles, cualquier joven de la secundaria en Estados Unidos podría estar pensando en comprar un automóvil, pero en el caso de Megan Wunsh, la situación es diferente. Ella decidió construir una escuela para niños pobres en la comunidad de Santiago Castillo Norte, en Mulukukú.

Le llevó tres años juntar el dinero y hoy, cinco años después de aquella decisión, ahora como estudiante universitaria, Wunsh viajó hasta Mulukukú para entregar la escuela, que con dos aulas, será suficiente para el aprendizaje de 52 alumnos.

Para Megan, originaria de un pequeño pueblo al norte de Iowa, Estados Unidos, sería una experiencia única, no sólo porque finalmente conocerá el pueblo y a los niños beneficiados, sino también porque es la primera vez que sale de su país.

LLEVA ÚTILES ESCOLARES

Además de la escuela, la estudiante de Diseño Gráfico con especialidad en publicidad, grupos empresariales y fotografía, llevó consigo una serie de útiles escolares, como mochilas, cuadernos, reglas, crayones, lápices de colores, tijeras, mapas, atlas, pegamentos, lapiceros, mapas de diferentes países del mundo y hasta un esqueleto para las clases de Ciencias naturales, algo que ya ni en los colegios de Managua se observa.

Megan, quien también trabaja como asistente de enfermería en un asilo de su ciudad, es catalogada por su acompañante Doris Braley como excelente alumna y muy buena jugadora de baloncesto, habilidad que le valió para recaudar el dinero.

“Monté bailes, vendí pizzas, caramelos, en mi escuela y en mi comunidad, al inicio pensé que sería difícil, pero después de cierto momento tuve tanto apoyo de la gente que no fue nada difícil acumular el dinero”, comentó la joven a través de su guía y traductor en Nicaragua, Alfonso Malespín.

CHARLAS SOBRE MULUKUKÚ

Además de eso, Megan brindó charlas en distintos lugares y las personas se fueron enterando de su proyecto. “Conocían poco o nada de esta parte del mundo (Mulukukú, Nicaragua), pero estaban dispuestas a ayudar”, dijo.

Mulukukú, ubicado a 240 kilómetros al norte de Managua, fue elevado a municipio hace apenas unos meses. Tiene 20 mil habitantes y hasta este año era el centro de disputas entre Matagalpa, Jinotega y la Región Autónoma Atlántico Norte. En los años ochenta fue escenario de la guerra entre sandinistas y miembros de la Resistencia Nicaragüense.

A pesar de eso, Wunsh manifestó que ella sólo eligió al país para ayudar, y que fue la organización “Free the children”, a la cual ella presentó el proyecto, que decidió construir en Santiago Castillo Norte, debido a los costos, ya que la primera opción había sido Waslala.

La estudiante permanecerá en Mulukukú hasta hoy en casa de su compatriota médico Dorotea Granada, famosa por sus contradicciones con el gobierno de Arnoldo Alemán.

Los planes de Megan Wunsh ahora son ayudar a las maestras de la escuelita, pues cada avance lo presentará a sus donantes en un informe que incluye gastos y necesidades de la escuelita.

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