Elízabeth Romero y Beatriz Céspedes L.
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Guatusos “inocentes”
Elízabeth Romero y Beatriz Céspedes L.
SAN CARLOS, RÍO SAN JUAN.- “Son éstos, sí”. Con esas escuetas palabras y visiblemente nervioso mientras extendía su mano derecha hacia el sitio donde permanecían dos de los miembros de la peligrosa banda delictiva “Los Guatusos”, Coronado Sandino Orozco, de 68 años, los identificó como sus plagiarios, en presencia de un jurado de conciencia que los encontró inocentes ayer durante el juicio oral y público celebrado en San Carlos.
En el juicio estuvieron presente los hermanos Andrés Eleodoro y Roberto Carlos Jiménez Góngora, dos de los miembros de la banda delictiva desarticulada por la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua, los únicos que están detenidos de la banda que por años impuso el terror en los sectores de Morrito, El Almendro, Pájaro Negro, Acoyapa, San Pedro de Lóvago y Santo Tomás, Chontales. Los otros dos señalados de haber participado en el plagio del productor el pasado 14 de abril del presente año, se encuentran prófugos.
Ayer mismo, el juez Julio Acuña diligentemente ordenó al jefe de la Policía de San Carlos, comisionado mayor Gregorio Aburto, la libertad de los dos imputados.
“Lo hicieron al modo que ellos quisieron hacerlo”, fue la respuesta del señor Coronado Sandino, después de conocer el veredicto del jurado, quien lamentó que al quedar libres los enjuiciados, su familia queda en la indefensión.
POLICÍA ELIMINÓ AL JEFE
Eugenio Odilón Morán Sequeira, jefe de la banda y conocido como “El Guatuso”, resultó muerto en un enfrentamiento con la Policía Nacional el pasado 18 de octubre. Morán Sequeira había escapado de las cárceles de San Carlos, luego de haber sido condenado por el asesinato del productor Ciriaco Mena Galeano, ocurrido en la comarca El Tule en el año 2002. Cuando “El Guatuso” pereció, tenía en su muñeca el reloj de pulsera del señor Coronado Sandino.
Inexplicablemente el fiscal auxiliar Éngel Valle, presentó la acusación como un caso aislado a la banda.
“Consideramos que se habían aportado todos los elementos probatorios que dejaban clara la relación de los procesados con la banda de ‘El Guatuso’, que ha sembrado la inseguridad e inestabilidad en este departamento”, lamentó el comisionado Gregorio Aburto.
El jefe policial se mostró preocupado porque en Juigalpa, Chontales, existen documentados tres casos de víctimas de este grupo delictivo, pero aún no presentan la acusación oficial, aunque fueron a San Carlos a reconocerlos.
El productor Coronado Sandino los señaló de ser autores del plagio, pero jurado no lo consideró prueba
Productor teme ahora por su familia, que queda en indefensión
LOS HECHOS
Coronado Sandino fue secuestrado cuando regresaba de El Almendro a su finca ubicada en la comarca Coquito, del municipio Morrito, hasta donde llegaron los hermanos Jiménez Góngora junto a José de Jesús Reyes Rivera, de 33 años y otro únicamente conocido con el apodo de «El Grandulón», hasta ahora sin arrestar por la Policía
Los hombres intimidaron a los presentes —en su mayoría mujeres—, con las armas que portaban, dos fusiles, escopeta y un rifle 22. Los hermanos Jiménez Góngora y sus acompañantes, que según Socorro Sandino —hijo de Coronado— en ese momento no los conocía pero que ahora son inconfundibles para él, obligaron a su cuñado Juan Eddy González Sirias a trasladarlos junto a su rehén (Coronado Sandino) hasta la distancia de kilómetro y medio de la propiedad. «Antes no los había visto, pero yo dije que eran unas caras que nunca se me iban a perder, desde que yo los reconocí se me penetró y no se me perdieron ya de vista», dijo el hijo de Sandino.
Gregorio Sandino Recordó que tres días estuvo en poder de los secuestradores, no le dieron de comer y lo hicieron caminar por potreros y sitios desolados. Según dijo, caminó «en lo más amplio de noche y en lo más oculto de día».
Posteriormente dejaron en libertad a González para que llevara como razón a Socorro Sandino, hijo del plagiado, la entrega de 50 mil dólares.
El 17 de abril fue la fecha establecida por el grupo armado para entregar el dinero. El hijo de la víctima debía llegar entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., en un tramo por la entrada a El Padre, carretera a Acoyapa, tres kilómetros al este.
En un primer encuentro el hijo de Sandino pidió a los plagiarios que rebajaran el monto del rescate, por lo que inicialmente accedieron que debían pagar 40 mil dólares, pero recordó que durante estas conversaciones los hermanos Jiménez y su grupo los mantuvieron presionados para que les pagaran el rescate, de lo contrario colgaban a uno de ellos (al padre o al hijo).
Socorro Sandino precisa que tras larga negociación con los armados a quienes convenció que no tenían dinero, éstos accedieron a que primero les entregara 20 mil córdobas, entregados a los dos hermanos detenidos.
AMENAZA A FOTÓGRAFO
El jurado aún no emitía su veredicto absolutorio, cuando Roberto Carlos Jiménez Góngora amenazó de muerte al reportero gráfico de LA PRENSA, Francisco Larios, después de haberlo fotografiado. “Cuando salga te mato”, le advirtió Jiménez en presencia de los efectivos que lo custodiaban.