Iván Navas
Vergüenza e indignación ha provocado a muchos nicaragüenses residentes en la Provincia de Ontario, Canadá, y en particular a los residentes en Toronto, la noticia de que el compatriota Sergio Arana Martínez es la primera persona condenada en este país por el uso de una computadora para buscar relaciones sexuales con una menor de 11 años, un crimen añadido al Código Criminal en 2003.
El Juez del Tribunal Superior de Ontario, Bruce Hawkins, condenó a Arana, de 35 años de edad, a cuatro años de prisión por ese delito. La sentencia dictada por Hawkins significa que Arana —quien se declaró inocente durante el juicio— ya ha cumplido su pena porque pasó 21 meses encarcelado esperando el juicio. Cada mes que Arana pasó en prisión esperando el juicio ha sido valorado el doble por Hawkins al considerar las dificultades de estar detenido en un centro penal durante ese tiempo. Pero Arana no será puesto en libertad porque tiene pendiente una orden de extradición solicitada por Nicaragua, de donde huyó por haber desertado de las Fuerzas Armadas.
Arana Martínez empezó a relacionarse por Internet, con la menor, en septiembre del 2002 cuando la niña tenia 10 años. Durante sus conversaciones por Internet, se identificaba como Tony Montana, de 19 años. Con el tiempo, la relación por Internet se transformó en conversaciones telefónicas, una reunión de media hora en un colegio y el 13 de octubre del 2002 en una reunión que terminó en el domicilio del condenado, donde proporcionó alcohol a la menor e intentó en varias ocasiones mantener relaciones sexuales con ella, pero al final la abandonó en una estación del metro.
Cuando regrese a Nicaragua este mal nicaragüense debe mandársele por muchos años a prisión para escarmiento de otros que traten de abusar de menores.