- Investigación y rastreo queda en manos de la Policía
José Adán Silva y Noelia Sánchez R.
OMETEPE, RIVAS.- No hay más recompensa. Las familias de los dos turistas extranjeros perdidos en la Isla de Ometepe han abandonado el país y suspendido el pago de 5,000 dólares, para quien ofrezca información sobre el paradero de los jóvenes extraviados en el volcán Maderas.
Así lo confirmaron ayer fuentes policiales que investigan la desaparición de los dos turistas. Según la versión policial, los padres de los desaparecidos han dejado en manos de las autoridades cualquier información relacionada con la suerte de los jóvenes extraviados, ya sea que hayan muerto en el volcán y sus alrededores, o que cualquier otra cosa les haya sucedido.
“Los padres se han ido, aunque están en contacto con sus embajadas para recibir información, pero la recompensa ha sido suspendida y ahora todo está en mano de las autoridades policiales que estamos en el terreno recabando información”, dijo uno de los agentes policiales, quien pidió omitir su nombre por no estar autorizado para hablar mientras las investigaciones no concluyan.
VOLCÁN ES UNA TRAMPA
Esta semana llegaron a la finca Magdalena, base de operaciones de exploradores y autoridades que buscan a los turistas, cinco agentes de inteligencia de la Policía Nacional, quienes en coordinación con la Dirección de Auxilio Judicial de Rivas y agentes de Managua, han estado recorriendo toda la isla en busca de información y pistas que contribuyan a esclarecer la misteriosa desaparición de los turistas.
El norteamericano Jordan Alexander Ressler, de 23 años, y el inglés Nicholas L. Roth, de 28 años, desaparecieron desde el pasado 17 de noviembre cuando subieron al volcán Maderas sin un guía que les orientara sobre los riesgos de escalar el coloso de 1,394 metros de altura y 25 kilómetros cuadrados de extensión selvática.
El volcán es empinado y fangoso, hay serpientes venenosas y existen poquísimos árboles frutales. En la cúspide hay una laguna profunda, en sus laderas hay abismos de hasta 200 metros de profundidad y por la noche el frío baja hasta 10 grados, en medio de una espesa neblina que humedece todo.
SOLIDARIDAD LOCAL
Para tratar de encontrarlos, las familias de los jóvenes ofrecieron una recompensa de 5,000 dólares a quien diera información que ayudara a encontrar a los turistas. A pesar de que ya es pública la suspensión de la recompensa, decenas de exploradores de las comunidades locales siguen subiendo al volcán voluntariamente, para tratar de encontrar a los perdidos.
“Aquí en Magdalena lo hacemos por amor al prójimo, para ayudarles a sobrevivir, lo hacemos por aliviar el dolor de esa madre y esos padres que quieren saber qué pasó con sus hijos”, dijo Juan Martínez, un líder comunal de la comarca San Pedro, antes de subir al volcán con 22 jóvenes exploradores, quienes no cobraban nada por la búsqueda.
Esta misma semana vino un pequeño grupo de seis exploradores norteamericanos, ex militares en su mayoría, quienes acompañados de guías locales subieron ayer al volcán a realizar las últimas exploraciones. Ellos se van el sábado, pero se espera que ese mismo día vaya a la zona un equipo de la Cruz Roja de Costa Rica.
¿DÓNDE ESTÁN?
Antes de que llegaran los expertos americanos, un contingente de 60 hombres especializados del Ejército de Nicaragua, unos 30 policías de las tropas especiales y más de 100 exploradores voluntarios, entre cazadores locales y turistas, prácticamente peinaron todo el volcán por más de diez días sin encontrar rastros de los turistas extraviados. Usaron varios helicópteros, perros entrenados, mapas, equipos sofisticados, pero no encontraron nada.
Aunque las brigadas de exploradores voluntarios siguen subiendo al cerro en busca de los jóvenes extraviados, cada vez son menos las esperanzas de encontrarlos vivos.